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Desprendimiento de rocas y tierra en la carretera CL-631 en Páramo del Sil. César Sánchez
El derrumbe de la CL-631 sepulta un tráfico diario de 1.921 vehículos

Páramo del Sil

El derrumbe de la CL-631 sepulta un tráfico diario de 1.921 vehículos

El 4% del tránsito en la principal vía de conexión entre Ponferrada y Villablino correspondía a vehículos pesados de más de 3.500 kilos

Carmen Ramos

Páramo del Sil

Jueves, 23 de mayo 2024, 08:15

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El silencio reina en la CL-631. El derrumbe que el martes 14 de mayo bloqueó la carretera a la altura del municipio berciano de Páramo del Sil puso un punto y aparte obligado al tránsito de vehículos por uno de los viales más transitados de la comarca del Bierzo y que se erige como principal vía de comunicación entre Ponferrada y Villablino.

Las toneladas de piedras y tierras del talud que se desplomaron sobre la calzada sepultaron más que un vial, también el importante tránsito de vehículos que venía registrando la que en su día fue el principal acceso de los camiones cargados de carbón a las centrales térmicas de Anllares y Compostilla II en Cubillos del Sil.

Hasta el fatídico 14 de mayo, en el que la casualidad quiso que afortunadamente no se registraran víctimas como consecuencia del desplome de la montaña sobre la calzada, la carretera CL-631 venía contabilizando un tránsito diario de 1.921 vehículos.

Destaca, además, el hecho de que un porcentaje del 4% del tráfico que circulaba en la principal vía de conexión entre las capitales del Bierzo y Laciana correspondía a vehículos pesados de más de 3.500 kilos, según los datos recogidos por el Servicio de Carreteras de la Consejería de Movilidad de la Junta de Castilla y León.

De casi 2.000 a cero vehículos

Unas cifras que ahora parecen quedar muy lejos apenas transcurridos diez días del derrumbe. La carretera permanece cortada por completo al tráfico el vial debido a la gravedad de la situación que los técnicos analizan para buscar una solución que posibilite al menos la reapertura de uno de los carriles.

Ese objetivo de momento no parece fácil de alcanzar hasta que se acometan las labores que permitan estabilizar el talud que se vino abajo. Una actuación que la Junta ha dejado en manos de sus técnicos que este mismo lunes volvieron a visitar la zona afectada por el derrumbe para analizar sobre el terreno la situacion de la montaña de cara a acometer una obra de urgencia.

Hasta que se revierta la situación y los motores vuelvan a rugir en la carretera CL-631, los cerca de 2.000 vehículos que circulaban diariamente por ella tendrán que seguir haciendo uso del itinerario alternativo a través de la carretera LE-711, por Sorbeda hacia Fabero.

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