Panales de abejas de la zona de Las Médulas. / César Sánchez

Los apicultores del Bierzo arremeten contra la Junta por soltar un oso de Villablino en Espinoso sin avisar ni a ganaderos ni a productores

El presidente de la Sociedad Cooperativa Apícola del Bierzo, Javier Morán, advierte que «tendremos que tomar cartas en el asunto» si vuelve a ocurrir al repetirse una acción de la Consejería de Medioambiente que ya se produjo el pasado año y que acabó con 80 colmenas

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

Los apicultores del Bierzo arremeten contra la Junta por soltar un oso en la zona de Espinoso de Compludo sin avisar ni a ganaderos ni a apicultores y advierten que como vuelva a ocurrir tomarán medidas. Todo ello transcurrida una semana del avistamiento en Ponferrada de un plantígrado que recorrió las calles del centro de la ciudad y cuya pista se perdió junto al río Sil hacia el monte Pajariel.

«El único temor que tenemos es que como vuelvan a soltar otro oso en una zona donde no hay oso y no nos avise la Consejería de Medioambiente tendremos que tomar cartas en el asunto», indicó el presidente de la Sociedad Cooperativa Apícola del Bierzo, Javier Morán.

Morán, visiblemente molesto, criticó la acción de la Junta sin previo aviso y sin tener en cuenta las consecuencias que podría haber llegado a desencadenar. «No se puede bajar un oso de la zona de Villablino, meterlo en la zona de Espinoso y no avisar a los ganadores o a los apicultores de la zona», insistió.

El presidente de la Sociedad Cooperativa Apícola del Bierzo lamenta que vuelva a repetirse de nuevo lo que ya ocurrió el pasado año «cuando la Consejería de Medioambiente soltó un oso donde no existía oso y a las dos semanas hubo un siniestro de 80 colmenas destruidas por ese mismo oso, de lo que ya tiene conocimiento la Consejería», apuntó.

Javier Morán explica que los apicultores «no tenemos temor» siempre que desde la Junta «se nos avise y se nos ponga en conocimiento las estrategias» ya que es consciente de que «son especies protegidas con las que tenemos que convivir todos».

En este sentido, recordó la línea de ayudas que tiene habilitada el Gobierno regional para la instalación de pastores eléctricos y una de seguros para cubrir posibles daños que pueda causar el oso en las colmenas. «Pero nosotros no queremos que nos paguen los daños, queremos poder convivir las dos especies en el territorio y para ello cuando se interviene y se mete una especie en un ecosistema en la alguna zona donde no existe hay que ponérselo en conocimiento de los demás», concluyó.