La Cultural liquida su concurso de acreedores esta semana y ya genera cuatro millones de euros al año

Ignacio Álvarez, consejero delegado de la Cultural. / Inés Santos

Ignacio Álvarez, que abandonará la entidad de la mano de Iván Bravo, asegura que Aspire mantiene su implicación en León y no negocia la entrada de nuevos accionistas, dejando la entidad con cuatro millones de ingresos generados

RUBÉN FARIÑASLeón

Tras semanas de silencio institucional, la Cultural ha abierto sus puertas a los medios para aclarar el futuro de la entidad y hacer un balance de los cuatro años de gestión de Aspire en León.

La academia llegó a la ciudad con cuatro objetivos que han sido recordados por el que hasta ahora era su consejero delegado, Ignacio Álvarez, que delegará sus funciones y acompañará a Iván Bravo en el Alcorcón. Estos cuatro retos eran: fortalecer la reputación de la Cultural, sacar a la sociedad de la situación crítica económica que atravesaba, favorecer la generación de recursos propios y mejorar el proceso operativo de la gestión.

En cuanto a la reputación del club, el dirigente ha asegurado que se han cumplido todas las obligaciones con las instituciones públicas y se ha fortalecido la reputación corporativa y la de Aspire.

Crítica situación económica

Además, la entidad ha abandonado la crítica situación económica y tiene asumidos todas las deudas del concurso de acreedores, cumpliendo con los hitos del convenio. Sólo queda pendiente un pago subordinado que expira esta semana, de unos 100.000 euros, y que también serán liquidados por lo que «no quedará absolutamente nada que pagar del concurso», ha matizado Álvarez.

Más positivo ha sido el balance en cuanto a la generación de recursos propios. La Cultural y Deportiva Leonesa generaba por sí misma 400.000 euros cuando Aspire aterrizó en León, en el año 2015. Esta temporada, sin haber logrado playoff y estando en Segunda División B, la cifra se ha multiplicado por 10 hasta alcanzar los cuatro millones de ingresos generados. En Segunda División, la cantidad se elevó hasta los ocho millones de euros gracias a los derechos televisivos. «Nadie en el club recordaba acabar un año con beneficios, y este año hemos alcanzado los 400.000 euros; también se ha reforzado el capital social con tres millones de euros y se han cumplido con todos los requisitos».

La conclusión expuesta por Ignacio Álvarez de estos cuatro años supone que la Cultural esté «mucho más preparada para afrontar cualquier reto que se proponga».

Una mirada al futuro

En el balance de su gestión también ha incluido una mirada al futuro de la marca leonesa y su vínculo con Aspire Academy, que «va a seguir siendo siendo prioritario, muy prioritario con la Cultural», único club con el que esté vinculado en España y manteniendo el presupuesto.

«Aspire tiene la misma ilusión, entusiasmo y estrategia», ha asegurado Álvarez, antes de explicar la imposibilidad de permanecer vinculado laboralmente con la Cultural al emprender un nuevo proyecto «personal» en la AD Alcorcón. También habrá otros cambios de personas en la entidad, aunque figuras como la de Felipe Llamazares mantendrán su cargo. «Hay cambios de personas, no de modelo. La transición será ordenada dentro de la tstrategia de Aspire con la Cultural».

Por último, el que hasta ahora era consejero delegado ha dejado claro que no existe ningún mandato de venta ni búsqueda de accionistas por parte de la academia. Tampoco hay negociaciones abiertas, aunque sí «disposición a escuchar» siempre que alguien ofrezca algo que sirva para mejorar el club.