Victorino Alonso se enfrenta a ocho años de cárcel y Murias recuerda que el Ayuntamiento cumplió con la legalidad

Victorino Alonso y Guillermo Murias, este lunes, ante la Audiencia Provincial./Campillo
Victorino Alonso y Guillermo Murias, este lunes, ante la Audiencia Provincial. / Campillo

El exalcalde de Villablino lamenta la dilación en el procedimiento abierto hace casi dos décadas por El Feixolín y recuerda que atendieron de forma escrupulosa los requerimientos del Tribunal Superior de Justicia

NCHO BARRIOLeón

Esta vez sí el juicio por la explotación ilegal de 'El Feixolín', que comenzó casi dos décadas atrás, ha podido dar inicio en la Audiencia Provincial de León.

Un juicio que trata de establecer las responsabilidades del empresario Victorio Alonso en este caso así como del apoderado de la empresa, José Tascón, y al exalcalde Villablino, Guillermo Murias.

En la antesala del juicio Guillermo Murias ha asegurado que asume el caso «con tranquilidad y con ganas de que termine este asunto que lleva 19 años coleando y la verdad es que creo que es necesario que termine. No es normal estar hablando de un proceso que terminó hace 19 años».

Para su defensa el exalcalde ha asegurado que intentara «recrear la realidad social y económica de Laciana hace 19 años» y ha recordado que cuando llegó al Ayuntamiento «estaba la explotación niciada. El Ayuntamiento no concedió nunca la licencia porque la empresa precisaba permisos previos de Junta e Industria».

120 millones de euros

«Siempre pensamos que se podía legalizar pero en 2004 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) estableció que la explotación era ilegal y se instaba al ayuntamiento de iniciar un procedimiento de paralización y sancionador 120 millones de euros, cantidad que posteriormente fue reducida«, ha recordado.

Mientras para la acusación particular, representada por Jorge González Lage (Ecologistas) la explotación de 'El Feixolín' sin los pertinentes permisos supuso un delito contra el medio ambiente y los recursos naturales al fragmentar «los habitat del oso pardo y el urogallo cantábrizo» por lo que se pide una pena por encima de los ocho años de prisión para el empresario.

El juicio se desarrolla contra la empresa Coto Minero Cantábrico (CMC), propiedad del empresario Victorino Alonso, por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, cometido supuestamente durante las labores de explotación de la mina de carbón a cielo abierto de 'El Feixolín, situada en el municipio de Villablino.

Diligencias y retrasos

Tras 19 años de diligencias y retrasos, después de que en septiembre se suspendiera por última vez debido a que la empresa argumentó una situación de indefensión por no haber recibido los escritos de acusación, la Audiencia sentará también en el banquillo al apoderado de la empresa, José Tascón, y al exalcalde Villablino, Guillermo Murias.

En la causa, el fiscal solicita ocho años de cárcel para los dos representantes de CMC encausados -Alonso, como gerente y accionista mayoritario, y José Tascón, como apoderado- por un delito continuado contra el medio ambiente, debido a que la actividad minera se desarrolló durante 13 años en un paraje protegido y sin las licencias oportunas, así como la restauración completa del daño ecológico y medioambiental causado.

También pide 15 meses de prisión para el exregidor de Villablino Guillermo Murias por un presunto delito de prevaricación urbanística, por tratar de legalizar la situación de la explotación.