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La gasolinera del barrio de La Estación de Páramo del Sil sufre las consecuencias del cierre de la carretera CL-631 por el derrumbe. César Sánchez
«De vender 4.000 litros de combustible al día he pasado a mil»

Derrumbe en la CL-631

«De vender 4.000 litros de combustible al día he pasado a mil»

La propietaria de la gasolinera ubicada en el barrio de La Estación de Páramo del Sil ha visto mermar sus ventas como consecuencia del cierre al tráfico del vial que une Ponferrada y Villablino

Carmen Ramos

Páramo del Si

Viernes, 17 de mayo 2024, 08:12

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De suministrar 4.000 litros de combustible al día a poco más de mil. Es el batacazo en ventas que ha sufrido la gasolinera ubicada en el barrio de La Estación en Páramo de Sil como consecuencia del corte de la carretera debido al derrumbe de piedras y tierra en la carretera CL-631 a la altura de la localidad.

«Nosotros vendemos unos 3.000 y pico o 4.000 litros más o menos al día y ahora mismo estamos vendiendo mil y pico», indicó la propietaria de la estación de servicio Unidad de Suministro Triceho, SLU, Hortensia Fernández.

Con 26 años al frente del negocio ha visto como el cierre del vial al tránsito de vehículos esta semana ha paralizado la actividad del negocio. «Consecuencias las hay porque esto es una gasolinera y si no pasan coches...», señala, teniendo en cuenta que «el núcleo urbano que tenemos aquí es muy pequeñito, aquí vives del que pasa y si no hay circulación pues obviamente nos afecta».

La estación de servicio que regenta al pie de la CL-631 es una parada obligada para todo el valle del Sil, mientras que ahora con estas circustancias solo «para la gente de la zona y la que viene de Villablino y llega hasta aquí». Al pie de la gasolinera explica que el martes 14 de mayo, que fue cuando se cerró la carretera al tráfico, «todavía hubo circulación porque les obligaban a venir hasta aquí que era donde tenían cortado pero ayer (miércoles 15 de mayo) y y hoy (jueves 16 de mayo) ya ni te cuento», explica Fernández.

Pendientes del «tiempo que se alargue»

En pérdidas económicas Hortensia todavía no es capaz de hacer cálculos, porque «todo depende del tiempo que se alargue el corte», indica. «Hasta que no se termine no podemos aventurar, no tenemos ni idea, no podemos prever hasta no saber el tiempo concreto», remarca.

La propietaria de la estación de servicio de Páramo del Sil reconoce que en todo el tiempo que lleva en la gasolinera no había vivido una situación como ésta, aunque ya le tocó sufrir en su día los problemas con los cortes ocasionados por el arreglo de la carretera, aunque en ese caso «eran puntuales, pero así como está esto yo no recuerdo». Echando al vista atrás destaca que también hace unos años se produjo otro corte de la carretera en la zona entre Santa Cruz y El Escobio donde también se derrumbaba la montaña, «pero en poco tiempo hicieron un desvío alternativo por la mina antigua».

«Un caos»

Como vecina de la zona y desde la atalaya de su negocio, Hortensia Fernández, lamenta, además, la deficiente señalización instalada por la Junta para indicar a los conductores los desvíos alternativos habilitados. «Cortan la carretera bajando de Villablino en el cruce de Hospital y pone carretera cortada hacia Páramo el Sil en lugar de poner que está cortado hacia Matarrosa, Toreno y Ponferrada y no te dejan pasar», explica.

Una situación que asegura que también se repite en el caso de los desvíos por Sorbeda hacia Fabero y que afecta principalmente a los vecinos de las localidades aledañas. «Es un desastre, han desviado a la gente por la carretera de arriba, por Fabero, y resulta que no han señalizado nada con lo que son las carreteras de por aquí». «Entre que no están señalizadas y que están abandonadas está siendo un caos», subraya.

«Llevábamos años llamando al 112»

El derrumbe de la montaña sobre la carretera en el kilómetro 33 de la carretera CL-631 entre Ponferrada y Villablino a la altura de Páramo del Sil no ha pillado de sorpresa a los vecinos de la zona que están convencidos de que era algo que se veía venir. «Lo sabían y no hicieron nada porque llevamos llamando al 112 años y años todos los que pasamos por esta carretera», asevera la propietaria de la estación de servicio.

Es más, entienden que era una situación que desde la Junta, propietaria del vial, se deberían haber tomado medidas. «En el momento que caía tenían que haber tomado medidas pero hace años porque cada las piedras y la tierra caían desde más arriba, cada vez un poquito y ahora la montaña entera». «Si todos los que no entendemos ni torta lo veíamos, ellos, que se supone que tienen técnicos y especialistas, lo han tenido que ver, es tan simple como eso», remarcan.

Así las cosas, la propietaria de la gasolinera del barrio de La Estación de Páramo del Sil tiene claro que «si lo hubieran corregido en su momento ya no hubiéramos llegado a esto», pero ya en este punto y con la carretera invadida por las piedras y tierra caídas de la montaña «tienen que tomar medidas y sanearlo y arreglarlo como es debido porque era un auténtico peligro circular por esa carretera por ese tramo».

Por ello, a pesar de las pérdidas económicas que para el negocio pueda llegar a ocasionar el cierre al tráfico del vial, da por bien empleado el tiempo en el que se prolonguen los trabajos si sirven para que se solucione definitivamente el problema en aras a la seguridad de los usuarios. «Si tienen cortado tres semanas y evitan el riesgo y el peligro lo damos por bien empleado».

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