Protesta de los hosteleros bercianos en la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada. / César Sánchez

La sexta ola de la Covid hunde la campaña de Navidad de los hosteleros bercianos con la cancelación del 70% de las reservas

El aumento de la curva de contagios durante las fiestas navideñas consolida un mal cierre para un año «muy flojo» para los profesionales del sector en la comarca

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

La sexta ola de la pandemia de la Covid-19 ha echado por tierra la campaña de Navidad de los hosteleros del Bierzo. La disparada curva de contagios registrados a lo largo de las últimas semanas ha provocado la cancelación del 70% de las reservas en los establecimientos de restauración lo que viene a consolidar un mal cierre a un año especialmente duro para los profesionales del sector que a duras penas les cuesta mantener sus negocios.

« La gente ha cogido mucho miedo, ha anulado muchas reservas. Habíamos hecho las compras y nos habíamos cargado de material contando con las reservas que había pero con toda esta situación la gente se ha limitado mucho y ha anulado todo lo que ha podido», ha explicado el representante de los hosteleros en la Asociación de Comercio Urbano Templariun, Raimundo 'Mundi' Martín.

Una campaña de Navidad «muy floja» y con «un bajón muy grande», según reconocen, que repercute de forma directa en el sector del comercio. «La gente no compra para vestirse porque no va a salir, no va a las peluquerías, no compra zapatos... y es toda una cadena, como siempre están unidas las dos cosas y vuelve a pasar lo mismo, si se anula una cosa se anula la otra», explica Martín.

Así las cosas, la hostelería de la comarca abandona incluso la idea de preparar menús especiales para celebrar la Noche de Reyes «porque hay muy pocas reservas», por lo que los comensales que se animen a salir este 5 de Enero tendrán que echar mano de la carta o de los menús que ofrezca cada establecimiento. «Lo que es preparar, gastar, tener inversión como hicimos en Navidad y luego no salir adelante, no», apuntó el representante del sector en Templarium.

A diferencia de lo que ha ocurrido con la anulación de reservas para comidas o cenas durante las fiestas navideñas, los bercianos sí que se muestran partidarios de darse alguna alegría y salir a la calle tomarse a unos vinos y compartir una buena charla con familia y amigos. «La gente sí que se está animando», concluyó 'Mundi'.