La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones; y el teniente coronel de la Guardia Civil, Julio Gutiérrez. / José Mendoza

Las redes sociales dieron la voz de alarma a los agentes en una Operación Drapico que «no está cerrada»

La peligrosidad de los seis detenidos, y el conocimiento de la existencia de armas, obligó a particpar a 40 agentes en el dispositivo para desarticular a esta banda criminal que explotaba sexualmente a dos mujeres españolas

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS León

La Operación Drapico de la Guardia Civil de León lograba desarticular en la comarca de El Bierzo a una organización criminal compuesta por seis personas -todos ellos de nacionalidad española- que se dedicaban a la explotación de mujeres, falsificación con moneda y robos con fuerza.

La delegada del Gobierno en Castilla y León ha querido felicitar a los agentes por su labor ante la «gravedad de los hechos» cuya fase final se desarrolló este martes en Ponferrada y Toral de los Vados.

Virginia Barcones ha señalado que se trata «de uno de los hechos más graves contra los derechos humanos» porque vulnera la libertad e integridad física de las personas «y responde a la trata de esclavitud del siglo XXI».

El dispositivo de intervención ha permitido que dos mujeres españolas, a las que los detenidos obligaban a prostituirse transportándolas en una rulot a estaciones de servicio, hayan sido liberadas gracias una operación que todavía sigue abierta. «No está cerrada porque puede haber otras víctimas que pasen por esta misma situación. Estamos pendientes de su identificación o de que se pongan en contacto con nosotros», aseguraba el teniente coronel Julio Gutiérrez.

Un amplio dispositivo

Cerca de 40 guardias civiles, de diferentes unidades, dieron caza a la organización criminal en un dispositivo «de gran peligrosidad» por la presencia de armas que fueron incautadas, así como dinero falso.

Rueda de prensa en la sede de la Subdelegación del Gobierno en León. / R.F.

Una operación que contó con la primera pista a través de las redes sociales y la voz de alarma procedió de ciudadanos anónimos. A través de intenet se expusieron con anuncios de contactos que permitieron seguir la pista a unos detenidos con antecedentes y que la Guardia Civil ya tenía controlados por sus movimientos «extraños y delictivos».

Colaboración ciudadana

De los seis detenidos, cinco han ingresado en prisión, según ha determinado el Juzgado de Guardia de Ponferrada.

Barcones ha reconocido la importancia de la colaboración ciudadana para perseguir este tipo de delitos que permiten preservar la seguridad y libertad de las personas por lo que ha pedido «estar atentos» ante cualquier indicio.

La Operación Drapico es una más de las múltiples desarrolladas en Castilla y León este año 2021 que de momento se salda con 46 detenidos y 27 personas liberadas de esta esclavitud del siglo XXI.