El plan de dinamización de las comarcas mineras invierte en los territorios 260 millones desde 2016

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante la inauguración del foro internacional 'El futuro de los municipios mineros', que se celebra en Bembibre./César Sánchez
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante la inauguración del foro internacional 'El futuro de los municipios mineros', que se celebra en Bembibre. / César Sánchez

Pilar del Olmo asegura que estos fondos permitieron mantener o crear 4.500 puestos de trabajo en las cuencas

D. ÁLVAREZ Bembibre

El plan de dinamización de las comarcas mineras, aprobado en 2016, ha supuesto destinar a las cuencas cerca de 260 millones de euros en inversiones, según avanzó hoy la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante la inauguración en Bembibre del foro internacional 'El futuro de los municipios mineros'. Con estos fondos, abundó la consejera, se ha alcanzado el objetivo de mantener o crear 4.500 puestos de trabajo en las cuencas. «Este plan hoy tiene más sentido que nunca», explicó Del Olmo, que apostó por «repensar la primera parte» del documento, relativa a la defensa de la minería del carbón, en la próxima reunión de la comisión de seguimiento.

Del Olmo recordó que el plan destinó en 2016 un total de 37 millones a diferentes proyectos, mientras que el año pasado las inversiones ascendieron hasta 33 millones. Para este 2018, el presupuesto previsto era de 20 millones más, a los que se suman los 148 millones incluidos en la Lanzadera Financiera y los 42 millones que la Junta ha destinado a la central de biomasa de Forestalia en Cubillos del Sil, que la consejera definió como «el proyecto más importante» del plan, con capacidad para crear 500 empleos entre directos e indirectos.

Además, la consejera destacó que, según los últimos datos, la afiliación a la Seguridad Social en las cuencas creció un seis por ciento, si se deja de lado la pérdida de empleo en el sector minero, lo que da una idea del camino avanzado en materia de «diversificación económica». En la misma línea, Del Olmo valoró el papel de los fondos Tierras Mineras para impulsar siete proyectos industriales en las comarcas afectadas.

Por otro lado, la consejera destacó el papel de la plataforma europea de regiones carboneras en transición, de la que forma parte la Junta, a la hora de proponer «proyectos innovadores» para los territorios. En ese sentido, Del Olmo solicitó que el próximo marco plurianual de la Unión Europea (UE) dote de fondos a esta plataforma. En la jornada de hoy, más de 30 ponentes del Reino Unido, Italia, Alemania, Polonia y Bélgica intercambiarán buenas prácticas sobre las distintas transiciones en materia de minería del carbón que se han llevado a cabo, con el objetivo de «reactivar los recursos endógenos del norte de las provincias de Palencia y León».

En esa línea, Del Olmo reclamó la «implicación» del Gobierno de España y reiteró la invitación a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para que visite las cuencas. «Quien decide sobre un territorio tiene que conocerlo», explicó Del Olmo, que lamentó que el Ejecutivo no haya hecho caso hasta ahora de las peticiones de la Junta sobre la flexibilización de plazos para la devolución de las ayudas europeas al cierre de minas o sobre la ausencia de referencias a la continuidad de las centrales térmicas en el nuevo nuevo acuerdo marco del carbón.

Igualmente, la consejera criticó el Real Decreto aprobado en octubre que elimina el céntimo verde del gas y encarece el carbón en términos relativos «de una manera artificial». Según Del Olmo, la semana pasada un 23 por ciento de la producción eléctrica en España tuvo su origen en el mineral, lo que demuestra que el carbón es «un combustible imprescindible para satisfacer la demanda nacional».

En ese sentido, la consejera también criticó que el Congreso no diera su apoyo al proyecto de ley presentado por el anterior Gobierno para tratar de impedir el cierre de las térmicas, así como el anuncio del secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, de que sólo iban a pervivir cinco de las 14 centrales operativas en el país. Al respecto, Del Olmo lamentó que los planes del Gobierno para adelantar el fin de la producción térmica al año 2025 han provocado que Naturgy, propietaria de la central leonesa de La Robla, haya paralizado las inversiones en desnitrificación previstas en la instalación ante la imposibilidad de amortizar las inversiones en ese plazo.

Reunión sobre Compostilla

Además, Del Olmo aprovechó su presencia en Bembibre para mantener una reunión con el comité de empresa de la central térmica de Compostilla, así como con los alcaldes de los municipios mineros que disponen de centrales en sus territorios. En el encuentro también participaron representantes de los sindicatos. «Hay que ver qué se puede hacer ante esta situación», explicó Del Olmo.

Al respecto, Antonio Cuellas, alcalde de Cubillos del Sil, municipio donde se ubica Compostilla, confirmó que la central quedará fuera de la red de generación eléctrica en el año 2020. Cuellas, que ya ha solicitado una reunión con el consejero delegado de la eléctrica, pretende iniciar los contactos con la compañía «para ver cómo va a ser el día después del cierre de la central». Igulamente, el regidor pidió «una transición justa para todos» y recalcó que los operarios de las empresas auxiliares no disfrutan del mismo trato que los trabajadores de Endesa.

Momento transcendental

Al encuentro también asistió el presidente de la Asociación española de comarcas mineras (Acom) y alcalde de Igüeña, Alider Presa, que reconoció que el actual es un «momento transcendental» para que los responsables políticos en las cuencas «aprendan de errores del pasado» y sean «capaces de una vez por todas de crear empleo». «Hasta ahora no se ha conseguido un desarrollo industrial», admitió Presa, que confió en que la jornada sirva para «conocer ejemplos de situaciones similares en el resto de Europa y buscar soluciones para los territorios».

Por su parte, el representante de la asociación regional de comarcas mineras, Pedro Monasterio, coincidió en señalar que «la reindustrialización de las comarcas mineras es todavía una quimera» y lamentó la «despoblación galopante» que esta situación ha provocado en el territorio. «Parece que ésta es la última oportunidad para las cuencas de apostar por una industria. Esperemos que las administraciones pasen de las musas al teatro y empiecen a hacer apuestas reales», sentenció Monasterio.

Por último, el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, reclamó «unidad de actuación» para «salvar a la comarca de su cierre definitivo». «Esperamos no haber llegado tarde, me hubiera gustado que todo esto se hubiera hecho antes», resumió el presidente comarcal, que anunció que la Mesa de la Energía del Bierzo se reunirá esta semana para valorar la posibilidad de poner en marcha movilizaciones contra el cierre de Compostilla. «Tenemos que contar con toda la sociedad berciana», señaló Álvarez Courel, que reconoció que la anterior manifestación, celebrada en 2016, fue capaz de reunir a «poca gente». «Si queremos que la comarca tenga futuro tenemos que salir a la calle todos y dar a entender a quien tienen que tomar las decisiones que el Bierzo no se resigna a ser un punto negro», resumió.

 

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