Los entornos de las térmicas de León y Palencia, el sur de la Comunidad y Valladolid son las zonas más contaminadas

Imagen de la térmica de Compostilla./César Sánchez
Imagen de la térmica de Compostilla. / César Sánchez

Ecologistas en Acción asegura que «toda» la población de Castilla y León respira un «aire perjudicial» para la salud

LEONOTICIASLeón

El informe sobre ozono elaborado por Ecologistas en Acción asegura que «toda» la población de Castilla y León respira un «aire perjudicial» para la salud, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo que la mala calidad del aire afecta a la totalidad del territorio. En concreto, destaca tres áreas con una importante contaminación como son los entornos de las centrales térmicas de León y Palencia; la zona sur de la Comunidad, afectada por la contaminación de Madrid y el área industrial de Oporto y Valladolid capital, por el tráfico metropolitano.

Una de las zonas más contaminadas de la región se sitúa al norte de la Comunidad, en el entorno de las centrales térmicas de León y Palencia, caracterizada por las emisiones contaminantes de estas actividades industriales (y en cuyas proximidades existen importantes núcleos de población como León y Ponferrada); otra, al sur de las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora, en la que la contaminación emitida desde la Comunidad de Madrid y el área industrial de Oporto se extiende en la forma de ozono troposférico, afectando a lugares muy alejados de estos focos de emisión; y en el centro de la Comunidad, la aglomeración de Valladolid, con un importante tráfico metropolitano.

MOntaña sur de Castilla y León

El estudio analiza los datos recogidos en 472 estaciones oficiales de medición de ozono instaladas en todo el país, entre ellas 38 en Castilla y León. El informe detalla que el ozono troposférico ha afectado a la mayor parte del territorio castellano y leonés, con casi todas las estaciones de medición registrando superaciones elevadas del valor octohorario recomendado por la OMS. De hecho, una tercera parte de las estaciones que miden este contaminante han presentado más de 75 superaciones.

Es decir, que si se les aplicara el mismo criterio establecido en la normativa para evaluarlo (un máximo de 75 superaciones del objetivo legal en tres años), sólo en 2018 un tercio de las estaciones de Castilla y León habría sobrepasado todas las superaciones admisibles durante tres años. Los peores registros se dieron en las estaciones de El Maíllo (Salamanca), Ávila, Renault 1 (Valladolid), Salamanca y Segovia, las dos primeras y la última en la Montaña Sur de Castilla y León, con respectivamente 156, 130, 117, 111 y 108 superaciones.

La organización recuerda que, hasta la fecha, la Junta de Castilla y León no ha aprobado ningún plan de mejora de la calidad del aire referido a las superaciones de los valores objetivo de ozono, «acumulando una década de incumplimiento de la legislación ambiental en esta materia».

En respuesta a las solicitudes de Ecologistas en Acción sobre la redacción de estos planes autonómicos, la asociación expuso que el Gobierno regional alegó en agosto de 2015 que «se considera mucho más adecuado la adopción un plan nacional de ozono», y en diciembre de 2016 que «conoce que los valores de ozono troposférico registrados en la región son elevados, sin ser peligrosos para la salud humana, al igual que ocurre en la mayor parte del territorio nacional y de los países del sur de Europa, y que para su control y reducción, se considera necesario la realización de un plan, como mínimo, de ámbito nacional para la reducción del ozono».

Estrategia regional

En mayo de 2018, el Gobierno autonómico informó -prosigue la organización- de que va a elaborar una Estrategia Regional de Mejora de la Calidad del Aire que incluirá las medidas de mejora oportunas para intentar reducir en el ámbito de Castilla y León la presencia de este contaminante. También recordó que el recurso judicial planteado hace dos años contra la inactividad de la Junta en esta materia está desde julio pendiente de sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad.

El informe destacó que, frente la inacción de la Junta, el Ayuntamiento de Valladolid continuó con la aplicación de su Plan de Acción en Situaciones de Alerta por Contaminación del aire urbano. Gracias a él, se afrontaron numerosos episodios de ozono en 2018, uno de ellos con medidas de restricción de la circulación, incluyendo el corte completo de tráfico en el centro urbano durante los días 14 y 15 de julio, para intentar reducir la elevada contaminación.

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