Endesa remota el desmantelamiento de la central de Compostilla II en Cubillos del Sil.

Endesa retoma las obras para desmantelar Compostilla y aparca el ERTE para un centenar de trabajadores

Los trabajadores de Recifemetal han vuelto este lunes de nuevo al tajo en la térmica de Cubillos del Sil después de que la Junta estimara parcialmente el recurso de la eléctrica contra la paralización

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El desmantelamiento de Compostilla echa de nuevo a andar. Recifemetal, la empresa adjudicataria de los trabajos en la térmica propiedad de Endesa, ha retomado este lunes «parcialmente» los trabajos que permanecían paralizados desde el 30 de noviembre con lo que aparca, por el momento, el Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) que iba a afectar a un centenar de trabajadores.

Los empleados -todos excepto los que se encuentran ya en periodo vacacional- vuelven así de nuevo al tajo para desmantelar la central de Cubillos del Sil, unas labores que se bloquearon ante la falta de carga de trabajo tras la paralización decretada por la Junta de Castilla y León para incoar Expediente de Bien de Interés Cultural (BIC) para las chimeneas y las torres de refrigeración de la instalaciones más emblemáticas del patrimonio industrial y minero de la comarca.

La decisión de la Junta llevó a Recifemetal a trasladar a 19 de sus propios trabajadores a otras obras en ejecución en Asturias y Portugal y a iniciar la solicitud de un ERTE en Trabajo para el resto de los empleados hasta cerca de un centenar. Los únicos que se han mantenido en su puesto han sido 12 operarios de las oficinas.

La reactivación de los trabajos de desmantelamiento de la térmica berciana se produce después de que la Junta estimara «parcialmente» el recurso de Endesa y si bien la suspensión de los trabajos se mantiene para las dos torres de refrigeración de los grupos 4 y 5 con un perímetro de 100 metros alrededor de la base; la chimenea del grupo 3, con un perímetro de 180 metros alrededor de la base; y las dos chimeneas de 280 metros de altura, con un perímetro de 50 metros alrededor de la base hasta que se resuelva la incoación del expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

En ese sentido, la Junta está elaborando un informe para determinar si los daños ocasionados en estos elementos singulares por los trabajos previos al derribo para la instalación de los explosivos hacen posible que se siga adelante con la incoación del expediente.