Trabajos de desmantelamiento de la central de Compostilla II en Cubillos del Sil. / E. Jiménez

«Preocupación» en el Consejo del Bierzo por las consecuencias a nivel de empleo de la paralización del derribo de la térmica

Courel valora la «satisfacción» por la decisión adoptada por la Junta de incoar el expediente de Bien De Interés Cultural (BIC) que puede abrir «una solución museológica» para las instalaciones

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El presidente del Consejo del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, manifestó este viernes su «preocupación» por las consecuencias que a nivel de empleo que pueda llegar a ocasionar la decisión de la Junta de Castilla y León de paralizar el derribo de las chimeneas de la central de Compostilla II en Cubillos del Sil para incoar el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).

Courel valoró en este sentido la necesidad de «poner encima de la mesa la preocupación de lo que pueda suponer esa paralización de las obras en cuanto también a las personas que trabajan en el desmantelamiento de la central, remarcó.

El mandatario comarcal comparte esta preocupación también con la «satisfacción» por la decisión anunciada este jueves por el consejero de Economía, Carlos Fernández, Carriedo, tras la celebración del Consejo de Gobierno que pueda abrir «una solución museológica» para las instalaciones. «Para quienes siempre hemos defendido que es bueno tener un recuerdo de aquello que fuimos respecto y enseñar a la sociedad lo quetiene que ver con la minería y a la generación térmica de energía eléctrica en ese sentido estamos satisfechos», indicó.

El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo considera que al incoar el expdiente BIC ahora la Junta tiene que hacer frente a las «actuaciones adecuadas y de manteniento» que requiera la declaración de las torres de la central de Cubillos del Sil como Bien de Interés Cultural al igual que ocurre con el resto de monumentos BIC de la provincia. «Eso siempre supone un coste que alguien tiene que asumir», destacó.

Para Courel la Junta «tiene la capacidad y la potestad para poderlo hacer, es el acuerdo que han tomado, hay que, por supuesto, respetarlo, admitirlo y aplaudirlo», señaló, consciente, no obstante, de que «quizá deberían haberlo hecho algo antes» sin haber esperado a hacerlo apenas seis meses antes de las elecciones y así «hubiéramos tenido alguna otra central que hubiera permanecido en pie y no la hubieran tirado», concluyó.