Cinco niñas y once niños saharauis ponen «una pincelada de color en cada pueblo» del Bierzo con el programa 'Vacaciones en Paz'

Recepción en Ponferrada de los participantes del programa 'Vacaciones en Paz' y encuentro con las familias de acogida./César Sánchez
Recepción en Ponferrada de los participantes del programa 'Vacaciones en Paz' y encuentro con las familias de acogida. / César Sánchez

Los pequeños se encuentran en la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada con las que serán sus familias de acogida durante el verano

D. ÁLVAREZPonferrada

Cinco niñas y once niños procedentes de los territorios del Sahara Occidental llegaron este miércoles a Ponferrada para pasar el verano en la comarca del Bierzo junto a una familia de acogida, como parte del programa 'Vacaciones en Paz', que en la comarca gestiona la asociación de amistad con el pueblo saharaui del Bierzo. La presidenta del colectivo, Elena Rodríguez, recordó que el objetivo principal del programa, que se lleva a cabo de forma simultánea en centenares de localidades de toda España, es que los pequeños puedan alejarse del abrasador verano del desierto y disfrutar durante unos meses de una alimentación saludable, así como de revisiones médicas y asistencia oftalmológica y dental.

La plaza del Ayuntamiento de la capital berciana fue el lugar escogido para el emotivo acto de encuentro entre los pequeños, que llegaron desde Valladolid acompañados por una delegación de la asociación, y los miembros de las que serán sus familias hasta el 5 de septiembre. Ponferrada, Camponaraya, Fabero, Toral de los Vados o Carracedelo son algunos de los municipios que acogerán a estos pequeños, lo que supone aportar «una pincelada de color en cada pueblo» del Bierzo, destacó Rodríguez, que recordó que los pequeños podrán disfrutar durante este periodo de diversas jornadas de convivencia, excursiones y de muchas horas en la piscina.

Por su parte, el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, que recibió a la comitiva a las puertas del Consistorio, definió el acto como «gratificante y emotivo». En esa línea, valoró el hecho de «recibir a niños que viven en condiciones muy difíciles para que puedan disfrutar de unos meses con una familia que le permite llegar a cosas a las que lamentablemente no pueden llegar en su territorio de origen». Según Ramón, esta atención forma parte de las «nuevas prioridades» del Consistorio y son fruto de la «deuda histórica» que, a su juicio, mantiene España con el pueblo saharaui a causa de un «problema heredado».