Localidad de Ransinde en Vega de Valcarce. / RG

El Camino de Santiago en La Laguna y Ransinde se convierte en una trampa para camiones y autobuses dirigidos por sus GPS por el cierre de la A-6 en O Castro

La alcaldesa de Vega de Valcarce solicita a Carreteras la mejora de la señalización para evitar los problemas a los que se enfrentan día a día los vehículos pesados que se ven atrapados en la estrecha pista que utilizan los peregrinos

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El derrumbe del viaducto de O Castro en la A-6 a su paso por El Bierzo ha trastocado la vida de los vecinos de Vega de Valcarce y está provocando ya los primeros problemas de tráfico principalmente en el caso del tránsito de vehículos pesados.

Tanto en las localidades de La Laguna como en Ransinde sus habitantes contemplan atónitos y prácticamente a diario como los camiones pesados y autobuses acaban desde Piedrafita del Cebreiro (Lugo) en la estrecha pista del Camino de Santiago por la que circulan los peregrinos..

«Camiones y autobuses se confunden y dicen que es el GPS el que los mete por ahí y acaban bajando por La Laguna hacia Ransinde y luego tienen un trabajo enorme para dar la vuelta y poder volver», explicó la alcaldesa de Vega de Valcarce, María Luisa González.

La primera edil destaca como en la última semana ya han sido al menos un camión, un autobús y una cisterna los que han acabado en la pista dirigidos por el GPS de sus vehículos hacia este desvío para coger de nuevo la Autovía del Noroeste. «Las pasan canutas porque es una pista pequeña y no hay sitios donde poder dar la vuelta, es complicado», subrayó González.

«Habrá que tomar medidas»

La regidora de Vega de Valcarce señala que se trata de una problemática que ya se ha trasladado a los responsables de Carreteras pero considera que de seguir así las cosas «sí que habrá que tomar medidas por lo menos en cuanto a señales, apuntó.

El problema en La Laguna viene ocasionado por los conductores que se desvían por O Cebreiro y su GPS le manda para coger la A-6 por la Laguna que es una pista. Asimismo, en Ransinde también se registraron incidencias con anterioridad por una mala señalización que había antes de llegar a Ruitelán «pero luego la corrigieron y no hubo más incidentes hasta ahora que los está habiendo frecuentemente y que achacan al GPS», reconoce González.

La alcaldesa considera necesario que se mejore la señalización en O Cebreiro y no entiende cómo en Ruitelán «habiendo señalizacion más que de sobra» se produce este problema.

Más tiempo, más kilómetros

Por otro lado, el corte de la A-6 por el derrumbe de O Castro afecta principalmente a los habitantes de los pueblos de El Castro, Santo Tirso y As Lamas, entre otros, más cercanos a la localidad gallega de Piedrafita do Cebreiro y donde habitualmente realizaban sus gestiones diarias por proximidad.

El cierre de la Autovía del Noroeste en este tramo les obliga ahora a desplazarse hasta el pueblo La Portela, lo que se les supone veinte minutos más en tiempo de viaje y unos ocho kilómetros de recorrido a mayores, para coger la autovía. Al menos los que no optan por hacer el recorrido por la pista asfaltada del Camino de Santiago a través de Herrerías y La Laguna..

«A los vecinos de Las Lamas les toca bajar hasta La Portela, que hay ocho kilómetros y luego coger la autovía mientras que cuando no había el problema del viaducto de Las Lamas a Piedrafita eran cinco minutos», concluyó la alcaldesa de Vega de Valcarce.