El portavoz de CB en el Consejo Comarcal del Bierzo, Iván Alonso (i), junto al presidente de la institución, Gerardo Álvarez Courel. / César Sánchez

Los bercianistas apoyan a Courel en la defensa de la Comarca frente a las advertencias de Vox

«No consentimos que, en su día, se destruyeran las Juntas Vecinales, de igual manera, menos vamos a consentir que se derogue la Ley del Consejo Berciano», aseguran

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

Coalición por El Bierzo (CB) ha manifestado su apoyo al presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, en su lucha por la defensa de la institución «frente a los populismos que quieren terminar con nuestras instituciones», señalan. Todo ello después de que el mandatario berciano defendiera la entidad de la Comarca frente a las posibles ingerencias de Vox en respuesta al vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, quien manifestó que el objetivo de su partido es acabar con el Estado de las autonomías.

Los bercianistas aseguran que el voto favorable anunciado a los presupuestos del Consejo que van a pleno este viernes «también quiere ser un mensaje a los que instalados en un poder, que será caduco y efímero, pretenden desde instituciones lejanas al ciudadano, terminar con otras instituciones cercanas, como es el caso del Consejo». Desde CB dejan claro que «huimos de ese populismo con tufo centralista y trasnochado, que pretende que todos los asuntos bercianos se despachen desde la capital de España», cuando, aseguran, «ya tenemos que sufrir el centralismo atroz de Valladolid o León, como para potenciar el madrileño otra vez». «No consentimos que, en su día, se destruyeran las Juntas Vecinales, de igual manera, menos vamos a consentir que se derogue la Ley del Consejo Berciano», subrayan.

Coalición por El Bierzo defiende la «necesidad de instituciones supramunicipales cercanas que permitan la coordinación de acciones en los territorios con interdependencia economica, rigiéndose siempre por criterios de efectividad que permitan solucionar los problema de la ciudadanía». Por ello cree que «sólo los personajes y partidos obtusos, con ideas decimonónicas y con planteamientos populistas que buscan el aplauso fácil y el borreguismo, defienden la existencia de estados centralistas, y tienen miedo a una reorganización interna del Estado que permita que la administración sea efectiva y próxima para el ciudadano», concluyen.