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La vicepresidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Bierzo, Carmen Franco, en uno de sus viajes al campo de refugiados de Tinduf. Elbierzonoticias
«Con 600 euros viven todo el año como nosotros aquí con 1.500 al mes»

Amigos del Pueblo Saharaui del Bierzo

«Con 600 euros viven todo el año como nosotros aquí con 1.500 al mes»

El colectivo busca familias de acogida en la comarca para hacer del verano un momento inolvidable en la vida de los niños y niñas que viven en los campos de refugiados de Tinduf

Carmen Ramos

Ponferrada

Sábado, 13 de abril 2024, 09:17

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Arena por abajo y estrellas por arriba. Puede sonar demasiado bucólica la frase pero no tanto cuando hablamos de la vida en los campos de refugiados de Tinduf.

«Necesitamos familias acogedoras». Son las tres palabras que resumen la llamada a la solidaridad de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Bierzo para hacer del verano un momento inolvidable en la vida de los niños que viven en los campos de refugiados de la provincia de Tinduf, en Argelia.

«Mucha gente no sabe que este programa existe y que puede acceder a él cualquier familia», señala su vicepresidenta, Carmen Franco. Ella está al frente de un colectivo que se puso en marcha hace 27 años y que se ha convertido en uno de los que más niños saharauis ha traido al Bierzo dentro del programa 'Vacaciones en Paz' para convertir su periodo estival en un oasis en medio del desierto. «Aquí han llegado miles de niños, porque éramos la asociación que más traía, algunos años 30 o más», recuerda Carmen.

Una cifra que comenzó a reducirse a partir del año 2008 porque a partir de ese momento «bajó muchola acogida». Actualmente son un total de 14 los niños que buscan familias acogedoras en la comarca. «Tenemos diez niños repetidores del año pasado y hubo cinco que se quedaron fuera por la edad», teniendo en cuenta que el programa va dirigido a niños y niñas de entre 8 y 12 años.

Desde la asociación aseguran que «no es un programa costoso» ya que ella se hacer cargo del coste del billete de los niños. Las familias colaboran con una cuota de 50 euros al año y se hacen cargo de la manutención, de la ropa y de las consultas médicas -uno de los objetivos del programa- durante la estancia que van a cuenta de la cartilla sanitaria de la Seguridad Social. Además, siempre colaboran a la hora de organizar actividades.

Un programa abierto

El perfil de las familias de acogida varía. «Tenemos familias monoparentales, hay gente soltera, matrimonios, gente que está viuda, es decir, no tenemos un perfil específico para ser familia de acogida, simplemente es suficiente con que pase la entrevista con una trabajadora social en la cual valoramos si es positiva para acoger», apunta Carmen Franco, que hace especial hincapié en que «nunca se ha rechazado a ninguna familia porque consideramos que cuando se acercan a la asociación es porque realmente quieren ayudar a un niño y a su familia».

NIños y niñas participantes en el programa 'Vacaciones en Paz' durante su estancia en El Bierzo.
Imagen principal - NIños y niñas participantes en el programa 'Vacaciones en Paz' durante su estancia en El Bierzo.
Imagen secundaria 1 - NIños y niñas participantes en el programa 'Vacaciones en Paz' durante su estancia en El Bierzo.
Imagen secundaria 2 - NIños y niñas participantes en el programa 'Vacaciones en Paz' durante su estancia en El Bierzo.

Una ayuda que llega tan solo sacando a los pequeños de los 50 grados que llega a marcar el mercurio en los campos de refugiados de Tinduf. Además de darle un hogar a sus hijos desde la asociación destacan el vínculo que se crea con las familias. «Cuando los niños se van les envías algún regalo o alguna cosa para ellos ya es un mundo porque en los campos de refugiados no hay nada». «Ellos allí con 600 euros viven todo el año como vivimos nosotros aquí al mes con 1.500», destacan.

Después de la pandemia, el programa se reactivó en el año 2022 y aspiran a crecer hasta llegar de nuevo a conseguir acoger a una veintena de niños, «esa es nuestra meta porque cuantos más niños, más familias hay aquí, más podemos sacar de allí porque hay niños que quedan en los campamentos porque no hay familias de acogida en España».

«A mi me ha cambiado la vida»

Carmen Franco lleva 17 años como familia de acogida. «A mi me ha cambiado la vida», reconoce. Ella ha seguido la estela de sus padres que se decidieron a acoger a un niño saharaui durante un verano viendo como en la localidad berciana de Toral de los Vados, de donde proceden, había familias que se implicaron en el programa.

«Yo soy hija única y siempre me quedé con esa espinita de tener un hermano entonces mis padres se decidieron por acoger a un niño saharaui y desde entonces hemos acogido todos los años, siempre de la misma familia», apunta Carmen, que se muestra orgullosa del vínculo creado y de que su familia se haya ampliado al continente africano.

Su primer viaje a Tinduf fue toda una lección de vida y le hizo ver la realidad del día a día en los campos de refugiados. «Allí no hay nada de nada, pueden estar jugando 50 niños toda una tarde con un balón pinchado, que posiblemente ni lo toquen, y esa gente es feliz sin nada», asevera. «No le dan importancia al dinero, saben que existe el primer mundo pero ellos son felices estando en familia, y ya está, no necesitan más».

Un primer mundo que desde El Bierzo llamará un año más a su puerta para acogerles con los brazos abiertos.

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