Talento al cubo

El ponferradino Héctor Haro, con tan solo 11 años, se ha convertido en todo un especialista del cubo de Rubik / Ha logrado el récord de España en el cubo piramidal, que ha conseguido resolver en tan solo 1,82 segundos

Héctor Haro con alguno de sus cubos de Rubik. / E.Jiménez
E.JIMÉNEZPonferrada

El cubo de Rubik es un rompecabezas mecánico tridimensional creado en 1974. Cuenta con millones de adeptos en todo el mundo e incluso hay competiciones en las que los participantes buscan ser los más rápidos «cubeando». En España, uno de ellos es de Ponferrada y tiene tan solo 11 años.

Es Héctor Haro, que batió el domingo 1 de septiembre el récord de España en la categoría de cubo piramidal. Tan solo 1,82 segundos, menos de dos segundos en los que sus pequeñas manos lograron resolver este rompecabezas, algo que está a la altura de pocas personas.

Este joven ponferradino ha logrado colarse entre la élite de esta disciplina en muy poco tiempo. Comenzó viendo un cubo en una feria y estuvo «mucho tiempo» intentando hacer una cara, pero como no le salía, lo dejó. Después en unas vacaciones, un amigo hacía cubos «y me volvieron las ganas». Así que una vez de vuelta en casa aprendió con mucha insistencia, «primero una cara y luego ya aprendí a hacerlo entero».

Imagen de algunos de los cubos de Héctor.
Imagen de algunos de los cubos de Héctor. / E.Jiménez

Tardó un mes, treinta días en los que «estuvo constantemente dándole» al cubo, al de 3x3 que es el básico, cuenta su madre, Loli Haro, y viendo tutoriales por internet, de forma totalmente autodidacta, puesto que nadie en la capital berciana se dedica a enseñar a cubear , y tampoco en Castilla y León, para el caso.

Su primer tiempo fueron cuatro minutos y a partir de ahí fue bajando sus marcas e interesándose por otro tipo de cubos como el piramidal, que es con el que ha conseguido este último récord. Casi dos años después de eso Héctor se ha convertido en todo un experto, viajando por toda España para competir con los mejores. De hecho, le encanta competir y ya no solo por los buenos resultados que está obteniendo, sino por el ambiente, «la gente es muy amable, te ayuda y me gusta estar allí», asegura.

De hecho, tras su primera competición, que fue en mayo de 2018 y en la que quedó séptimo, su madre lo notó triste al volver a casa. «Le pregunté y me dijo que había sido tan feliz y tenía pena de no volver a ser tan feliz», explica Loli, que vio que «la cosa iba en serio y le gustaba», por lo que «hemos invertido dinero y esfuerzo en los viajes».

A sus 11 años Héctor lleva 14 competiciones en un año y pocos meses, «casi una por mes» que se focalizan sobre todo en Madrid, País Vasco, Cataluña y Andalucía. «Aquí en Castilla y León nada, ni asociación tan siquiera», lamenta Loli, que asegura que Héctor echa de menos «poder cubear con otros niños». Pero para ello tiene Skype. Con esta plataforma de videoconferencia cubea con su amigo Arnau, al que le ha quitado el récord de España. «Fue el primero que le mandó un mensaje de felicitación, tienen muy buena relación», señala su madre.

Héctor Haro competirá en el próximo Campeonato de España.
Héctor Haro competirá en el próximo Campeonato de España. / E.Jiménez

Héctor Haro es el más pequeño de todos los participantes, compitiendo «codo con codo» con los mayores puesto que los campeonatos no van por edades, van por categorías de cubos -existen 18 categorías-. Además es un mundo prominentemente masculino, aunque «es un ambiente muy solidario, se alegran mucho los unos por los otros y se ayudan unos a otros».

Afición por el cubo de Rubik

El próximo martes Héctor comenzará 6º de Primaria en el colegio Peñalba, donde todos sus amigos lo apoyan de forma incondicional. De hecho está creando afición, puesto que en Carnaval fueron disfrados de cubos y muchos compañeros les pidieron a sus padres de regalo de Reyes o en sus cumpleaños este rompecabezas. Además, en el futuro quiere estudiar Matemáticas, algo bastante habitual entre los cuberos y cuberas que, según explicó su madre, tiran más por carreras de ciencias puesto que los algoritmos son lo más habitual de este mundo.

Albacete será la siguiente parada de Héctor, donde el mes que viene tendrá lugar el Campeonato de España. El año pasado quedó cuarto, y eso que todavía no había despuntado, por lo que en esta ocasión este ponferradino podría volver con el título debajo del brazo, puesto que está primero en el récord de single y segundo en el de media y se ha estado entrenando todo el verano. Posibilidades y talento no le faltan.

Hay un refrán que dice que «rápido y bien no siempre marchan juntos», pero en esta caso marchan a la perfección.

Héctor y su madre Loli.
Héctor y su madre Loli. / E.Jiménez