El propietario del bar Moderno de Columbrianos celebra el premio del Gordo de Navidad. / César Sánchez

Un bar con suerte

La lluvia de 12 millones del sorteo del 'Gordo de Navidad' pone la guinda a la ristra de premios de lotería que ha repartido el bar Moderno de Columbrianos desde hace 30 años

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El 22 de diciembre de 2022 quedará grabado en la memoria de José Ángel Álvarez Ramos, el propietario del bar Moderno de la localidad ponferradina de Columbrianos. Sin duda un bar con suerte que ha regado de una lluvia de 12 millones con los 30 décimos del Gordo de Navidad, tres series del número 5490, que vendió íntegramente a través del Terminal Punto de Venta.

«Esperemos que sea de la zona pero no me ha llamado aún nadie para decírmelo, cómo está de repartido no lo sabemos», explicaba José Angel a la puerta de su bar, que no podía contener la alegría con la botella ya descorchada de champán en la mano y una copa para celebrar la suerte del Gordo de Navidad, que esta vez sí ha sonreído al Bierzo.

El 'Gordo de Navidad' ha puesto la guinda a la ristra de premios de lotería que el bar Moderno de Columbrianos lleva repartiendo desde hace 30 de ellos que lleva funcionando también como despacho de loterías, más de 50 como negocio familiar. Entre ellos se cuentan premios como algún décimo del segundo y cuarto del Gordo de Navidad y también otros de Lotería Nacional «pero no tan gordos como éste», señala José Ángel.

Ni él mismo ni sus trabajadores han tenido tiempo todavía de mirar si llevaban algún décimo del 'Gordo' guardado en su en su cartera. Un número feo que, como en el cuento, se ha convertido en cisne. «El patito feo también era feo y salió cisne», bromea a la puerta del bar sin dejar de responder a la multitud de llamadas de un teléfono que este jueves está que 'echa humo'.

Tanto José Ángel como su padre manifestaban su emoción por haber sido tocados por la varita mágica de la suerte, también en Navidad. «El hecho de poder dar estos millones y repartirlos entre la gente ya es una ilusión». Esperan, por ello que «los agraciados o agraciadas lo disfruten con salud, que podamos volver a jugar para el año que viene y que nosotros podamos dar más premios».