La CGT sospecha que Merayo ya tiene una empresa para adjudicarle el contrato del servicio de limpieza

Operarios del servicio realizan la recogida de basura en Ponferrada./César Sánchez
Operarios del servicio realizan la recogida de basura en Ponferrada. / César Sánchez

Los trabajadores se sienten «engañados y utilizados por el enredamiento político y judicial» y temen que si el Ayuntamiento aprueba la gestión directa es para «seguir manteniendo el servicio a una determinada empresa»

CARMEN RAMOS Ponferrada

La sección sindical CGT de Limpieza y Recogida de residuos de Ponferrada sospecha que la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, tiene ya una empresa para adjudicarle el nuevo contrato del servicio de recogida de basura, limpieza viaria y mantenimiento de jardines, todo ello a tenor de la intención de la regidora de llevar al pleno ordinario del día 30 la municipalización del servicio.

Los trabajadores aseguran que se sienten «utilizados y engañados por el enredamiento político y judicial» del servicio de limpieza de la ciudad y creen que si el Ayuntamiento aprueba la gestión directa del servicio «sospechamos que sirva para seguir manteniendo en el servicio a una determinada empresa» dado que «si realmente hubiere querido la absorción del servicio de limpieza y recogida de residuos ya lo podría haber realizado hace tiempo», explicaron a través de un comunicado.

Entienden que el recurso interpuesto ante el Tarcyl por el concejal del PRB, Tarsicio Carballo, ha «liado más ya de por sí la situación compleja del servicio», en aras de que el contrato era malo para la ciudad. No obstante, desde la CGT temen, por contra, que lo que va a provocar es un es «un empeoramiento ya de por sí insostenible para el servicio de limpieza en la ciudad y sus trabajadores». En este sentido, recuerdan que los medios que tienen para realizar las tareas de limpieza y recogida «están totalmente deteriorados o simplemente no están» lo que «conlleva un riesgo para la realización de dichas tareas y sobre todo para sus operarios», subrayan.

Desde el sindicato adelantan que a una plantilla con escasos efectivos se sumará una merma de cinco operarios a partir del mes de enero por lo que no entienden «como pretenderán que realicemos en condiciones el servicio», señalan. Por ello, quieren explicar a los ciudadanos que los operarios de limpieza «no tienen la culpa de la suciedad de la ciudad» ya que «las tareas encomendadas están sobre dimensionadas» dado que, a modo de ejemplo, «un barrendero recorre una media de unos 20 kilómetros diarios con sus respectivos medios, pero no sólo se trata de andar hay que barrer, hacer al corques, vaciar papeleras,limpiar cartelería de las farolas y un largo etc, y últimamente hasta poda de arboles, no llegando nunca a poder limpiar en condiciones la zona asignada». Recuerdan que en este momento la basura de la ciudad se intenta recoger con tres camiones de 16 años de antigüedad y un montón de horas encima y cinco operarios. Un cometido que aseguran que en ocasiones «resulta imposible».

La CGT temen que con esta situación, si no hay cambios la plantilla del servicio «seguirá tres años más en el mejor de los casos sin poder negociar un convenio ya caducado desde el 2015 y sin poder negociar nuestras condiciones laborales en ningún aspecto con merma de personal incluida».

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