Imagen de una de las ONG que muestran su trabajo en la plaza del Ayuntamiento./Carmen Ramos

Imagen de una de las ONG que muestran su trabajo en la plaza del Ayuntamiento. / Carmen Ramos

Solidaridad internacional desde Ponferrada

Diferentes ONG comparten su labor que llega a diferentes lugares del mundo / La marcha solidaria del domingo recaudará fondos para instalar una bomba solar en un pueblo de Kilela Balanda, en el Congo

Esther Jiménez
ESTHER JIMÉNEZ

La capital berciana muestra su apoyo a diferentes ONG y asociaciones que desarrollan su labor en distintas partes del mundo a través de las Jornadas de Cooperación al Desarrollo. De este modo, en una carpa instalada en la plaza del Ayuntamiento, los ciudadanos pueden comprobar de primera mano el trabajo solidario de estos colectivos, «sus proyectos y su hoja de ruta», destacó la concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Ponferrada, Lorena González.

Dentro de las actividades programadas, el cooperante Chema Caballero impartió una charla a alumnos del IES Gil y Carrasco sobre los niños y niñas soldado. Caballero lleva más de 20 años en África intentando que estos jóvenes salgan de estos conflictos bélicos y puedan reinsertarse en la sociedad, una tarea complicada puesto que continúa habiendo guerras en el continente africano, detrás de las cuales están siempre los recursos naturales. «Y son materias primas que utilizamos nosotros, no los africanos, y son seguramente nuestros gobiernos, nuestras industrias los que están permitiendo que estos conflictos se prolonguen y por eso se utilizan tantos niños y niñas como soldados en estas guerras, son más baratos, más manejables, obedecen, entran en combate con ayuda de drogas y alcohol y se convierten en auténticas máquinas de matar», aseguró el cooperante.

Pero además, en el caso de las niñas su realidad «es mucho más fuerte», porque son utilizadas también «como exclavas sexuales, muchas mueren fruto de las violaciones, de los abusos sexuales y muchas se quedan embarazadas y su cuerpo no está preparado para ser madres y mueren en el parto. La realidad es que cuando conseguimos sacarlos del conflicto, son muy pocas chicas las que salen y es por la gran mortalidad».

En la actualidad, Chema Caballero cree que podría haber más de 300.000 niños y niñas soldado y lamentó que las administraciones no hagan nada para ayudar. «Cuando empezamos en los años 90 en Sierra Leona hasta hoy día, la realidad sigue siendo la misma y el número de niños sigue aumentando y ahora nadie habla de ellos, no hay dinero, no hay programas que estén intentando que estos chicos salgan de la violencia», finalizó.

Marcha solidaria

Otra de las actividades que se enmarcan en las Jornadas de Cooperación al Desarrollo es la Marcha Solidaria que se celebrará el domingo a partir de las 10.30 horas y cuya recaudación se destinará a la instalación de una bomba solar para abastecer al pueblo de Ngalu, en Kilela Balanda (Congo), de agua.

Tino García, responsable de Cooperación Internacional de Cáritas, explicó que son las mujeres y niñas de este pueblo, que cuenta con unos 2.500 habitantes, las que tienen que recorren unos 12 kilómetros en cada viaje para poder llevar agua a sus familias. Lo hacen con bidones de 20 litros sobre sus cabezas y numerosos viajes. «Lo que queremos es instalar fuentes públicas cerca de las viviendas de tal manera que el acarreo del agua no suponga el esfuerzo que está suponiendo para ellas, porque es un trabajo de mujeres y de niñas, y así permitir también la escolarización de las niñas», aseguró.

García pasó muchos años en Kilela Balanda y conoce de primera mano la situación que allí se vive. Desde su primer viaje en 1964 han conseguido mejorar la escolarización, «que era prácticamente inexistente porque en el 2002 prácticamente no quedaban escuelas después de la guerra civil». De este modo, están recuperando en estos momentos 12 clases y cuentan con un plan a cuatro años para construir otras 48 más, «con lo cual completaríamos el cien por cien de la escolarización».

También destacó mejoras en el ámbito sanitario, «hemos conseguido que la gente viva un poco más y un poco mejor».