Sistemas de protección climática y modernización de regadíos, claves de futuro de la agricultura berciana

La alcaldesa de Ponferrada (C) inauguró las II Jornadas de la Cereza del Bierzo que se celebran en el Castillo de los Templarios./E.Jiménez
La alcaldesa de Ponferrada (C) inauguró las II Jornadas de la Cereza del Bierzo que se celebran en el Castillo de los Templarios. / E.Jiménez

Los expertos consideran que con estos dos factores la agricultura en la comarca del Bierzo se convertiría en un sector económico realmente pujante

E.JIMÉNEZPonferrada

Para que la agricultura en la comarca del Bierzo se convierta en un sector económico realmente pujante, los expertos coinciden en que la modernización de las explotaciones y de los regadíos son fundamentales para que este sector sea realmente competitivo. Así lo considera Pablo Linares, director técnico de los consejos reguladores y de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA), quien apuesta por sistemas de protección climática, como las mallas antigranizo, para minimizar los daños provocados por lluvias y granizo.

«Yo creo que es algo necesario porque no podemos estar mirando al cielo como este verano cada día o cada segundo y rezando, con los dedos cruzados para que no nos caiga piedra», aseguró. Afortunadamente los agricultores tienen ya a su disposición medidas para evitar estos riesgos o por lo menos minimizarlos, por lo que Linares cree que en el Bierzo son fundamentales «si queremos apostar por este sector y queremos dar un paso más para que se convierta realmente en un sector económico pujante».

De hecho, estas mallas antigranizo «son instalaciones fijas con sus postes, su cableado para recoger cuando no hay riesgo de tormenta y para extenderlas sobre el cultivo cuando viene ese riesgo», que servirían para cualquier tipo de cultivo, como la cereza, las uvas, peras o manzanas.

En cuanto a la modernización de los regadíos, el director técnico de los consejos reguladores aseguró que es otro punto clave, junto con los sistemas de protección climática, para avanzar hacia una agricultura competitiva. En ese sentido, explicó que «sin el riego mal lo llevamos para poder dar el paso hacia una agricultura profesional y de calidad en la comarca».

Por ello, desde el sector, desde los sellos de calidad y desde la ABA están intentando transmitir su conocimiento del sector a la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Bierzo para que tomen una decisión y apuesten ya por esa modernización sin la que «estaremos ante un futuro muy incierto en la comarca».

Plan de regadíos

Por su parte, la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, indicó la importancia que tiene el Plan de Regadíos del Bierzo ante las inclemencias meteorológicas que han causado estragos en los cultivos, sobre todo en la pasada campaña y también en la actual. Un plan que, según la regidora, «es fundamental para poder instalar las torres antiheladas y con ese plan también nos viene la concentración parcelaria».

Dicho plan estaría subvencionado al 80% por las administraciones superiores «y supondría además un desembolso muy pequeño para los agricultores», con lo cual se podría «dar el salto a la agricultura del siglo XXI».

II Jornadas de la Cereza del Bierzo

De hecho, las mallas antigranizo, el suelo o la poda han sido alguna de las ponencias que se están llevando a cabo este jueves en el Castillo de los Templarios de Ponferrada durante el transcurso de las II Jornadas de la Cereza del Bierzo.

Elena Arroyo, que llega desde el Valle del Jerte, en Extremadura, quien explicó que la poda «es una de las labores fundamentales para tener una cosecha rentable, tanto en calibre como en costes de mano de obra», ya que se puede regular la altura del cerezo para recolectar la fruta desde el suelo, lo que conllevará menores costes de producción y obteniendo un mayor calibre.

Y es que con unas estrategias bien definidas y una cualificación «puedes desarrollar un cerezo con una rentabilidad justa, un calibre adecuado, puedes regular el porte del cerezo, con lo cual la rentabilidad del cultivo es mucho mayor».

El Valle del Jerte, famoso por sus cerezos, tampoco ha tenido una buena campaña debido a las inclemencias meteorológicas, «ha habido muchos problemas tanto en floración, como en cuajado como en cosecha, ha sido dura pero no por ello vamos a desfallecer sino que vamos a seguir trabajando y una de las herramientas es la poda y es lo que venimos a mostrar, como con la poda se puede mejorar la producción», apuntó Elena Arroyo, quien considera que hay que adaptarse a los cambios y observar mucho. «Es verdad que las cuestiones climáticas están poniendo a temblar los cimientos de muchos cultivos y más entre el cultivo de la cereza que es tan sensible a las cuestiones climáticas. Pero habrá que enfrentarse a ello viendo que variedades son las que mejor se adaptan a ciertas altitudes, a ciertos procesos climáticos y con las técnicas de labores culturales mejorar un poco la resistencia ante estas inclemencias», señaló.

Otro de los ponentes, Jesús Ángel Eslava, quien llega a Ponferrada desde Navarra, habló a los asistentes sobre que existe «una manera diferente de gestionar el suelo entendiendo que la naturaleza es el sitio más productivo del planeta y ahí no hay fertilizantes y entonces buscar cómo nos podemos acercar a eso».

En la actualidad, la agricultura es la responsable de entre el 25 y el 40% de las emisiones de carbono a la atmósfera, por lo que, según Eslava, hay que plantearse una manera diferente de hacer las cosas. «Caben varias posibilidades: que desaparezca gran parte de la población, que desaparezca el petróleo o que aprendamos a hacer las cosas diferentes. Yo lo que voy a intentar es explicar cómo nos podemos acercar lo máximo posible en un sistema agrícola, que en cierto modo es bastante antinatural, a como hace las cosas las naturaleza, por muchos motivos, por el clima, por el planeta, etc y por la rentabilidad económica», concluyó.

Reconocimientos a Corullón y Rimor

Por último, durante el desarrollo de las Jornadas de la Cereza del Bierzo, el Ayuntamiento de Ponferrada entregó dos reconocimientos al Consistorio de Corullón y a la pedanía de Rimor, perteneciente al municipio ponferradino.

Gloria Fernández Merayo explicó que el premio a Corullón es «por ser pionero en poner en valor en la comarca del Bierzo uno de nuestros productos estrella, la cereza» y a Rimor por tener la única cooperativa de cerezas de todo el Bierzo.

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