Marco Morala, junto a los ediles Lidia Coca y Carlos Cortina. / César Sánchez

El PP reclama el refuerzo de todas las líneas y frecuencias del autobús urbano de Ponferrada

Su portavoz, Marco Morala, considera que ese refuerzo de líneas «no puede hacerse a costa de sacrificar otras: no puede haber ciudadanos de primera y de segunda»

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

El portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Ponferrada, Marco Morala, reclamó este martes que se refuercen todas la líneas y frecuencias de autobús urbano que son necesarias, en atención a las necesidades y demandas reales de los ciudadanos «y no a las ocurrencias del alcalde y del equipo de gobierno». «Desvestir a la Rosaleda para vestir Fuentesnuevas es una chapuza doble y no una solución. Con lo fácil que sería percibir las necesidades reales de los ciudadanos si estuviesen de verdad atentos a lo que pasa en la calle y no viviendo permanentemente en su particular matrix clientelar de redes sociales», aseguró Morala.

El líder de los populares ponferradinos señaló que en los últimos días han recibido «tantas quejas como las de los usuarios de la línea de Fuentesnuevas en los días previos», a quienes da la razón, «desde quienes se quejan de que el alcalde huye de la solución correcta, que es incrementar las frecuencias y no quitar de unas para poner en otras, hasta los que dicen que tanta campaña por la descarbonización y el alcalde desincentiva el uso del transporte público y obliga a recurrir al coche propio ante el barullo que tiene formado en los autobuses».

En ese sentido, consideran que el equipo de Gobierno debe economizar el gasto superfluo, como «parklets sin uso» o «iluminaciones de bajos de puentes», y «gastar en lo que los ciudadanos realmente necesitan», como el transporte urbano. «Y mientras, hacen un descosido para arreglar un roto, en palabras de los usuarios perjudicados por la disminución de otros servicios para desviarlos a Fuentesnuevas. Ni los ciudadanos de Fuentesnuevas ni los de otras partes del municipio tienen que ser ciudadanos de segunda», concluyó.