Residuos recogidos durante el fin de semana en las márgenes del río Sil./César Sánchez

Residuos recogidos durante el fin de semana en las márgenes del río Sil. / César Sánchez

Proyecto Orbanajo recoge más de 50 kilos de basura de las márgenes del río Sil a su paso por Ponferrada

El edil de Sostenibilidad Medioambiental confía en que el nuevo contrato de recogida de basura sirva para «solucionar parte del problema»

D.ÁLVAREZ Ponferrada

El colectivo ecologista Proyecto Orbanajo depositó este lunes a las puertas del Ayuntamiento de Ponferrada ocho sacos de basura con más de 50 kilos de desperdicios recogidos este pasado fin de semana en las márgenes del río Sil a su paso por Ponferrada. Se trata de la octava vez que se pone en marcha esta iniciativa de concienciación sobre este «problema de todos». «Vamos a seguir con ello hasta que la administración nos haga caso», señaló el portavoz del colectivo, Pablo Ovalle.

En ese sentido, Ovalle lamentó que « no hay ni conciencia política ni conciencia ciudadana» e insistió en la responsabilidad de la administración local para hacer cumplir la ordenanza de limpieza, especialmente en el entorno del mercado de abastos. Al respecto, apeló a la «voluntad política» para imponer sanciones como los trabajos comunitarios basados en la máxima de «quien ensucie, que limpie». Según Proyecto Orbanajo, cada día se arrojan a las calles de la ciudad hasta 30.000 colillas de cigarrillos.

Por su parte, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental de Ponferrada, Pedro F. Robles, agradeció la labor de concienciación llevada a cabo por Proyecto Orbanajo y reconoció que « no se están haciendo las cosas bien» en lo relativo a la limpieza de la ciudad. En esa línea, confió en que la entrada en vigor del nuevo contrato para el servicio de recogida de residuos sólidos en el municipio, prevista para este verano, vendrá a «solucionar parte del problema».

Al respecto, el edil avanzó que, tras la puesta en marcha del nuevo contrato, el Ayuntamiento se mantendrá «muy vigilante» con esta cuestión. « Si la empresa no cumple, no va a cobrar», aseguró Robles, que recordó que el coste de este nuevo contrato superará los 18 millones de euros, a los que cabe sumar otros dos millones destinados a la adquisición de maquinaria para el servicio.

En cuanto al papel jugado por la ciudadanía, Robles remarcó que «aquel que ensucie va a pagar las consecuencias». « No vamos a ser condescendientes, no hace falta nada más que aplicar la ordenanza», avanzó el concejal, que subrayó que «no se trata de limpiar bien, sino de no ensuciar».