Acto de homenaje a Jerónima Blanco y Fernando Cabo, asesinados en 1936 en Ponferrada./César Sánchez

Acto de homenaje a Jerónima Blanco y Fernando Cabo, asesinados en 1936 en Ponferrada. / César Sánchez

Ponferrada salda una deuda con la memoria histórica descubriendo una placa en homenaje a Jerónima Blanco y Fernando Cabo

La joven madre embarazada y su hijo de tres años fueron asesinados por los falangistas en 1936

D. ÁLVAREZ Ponferrada

El alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, presidió este martes el sencillo y emotivo acto de homenaje a la memoria de la joven de 22 años Jerónima Blanco y su hijo de tres años, Fernando Cabo, asesinados el 23 de agosto de 1936 por falangistas en un enclave próximo al barrio de Flores del Sil de la capital berciana. «Hoy saldamos una deuda con la memoria histórica, un gen esencial de la democracia», señaló el regidor, antes de descubrir la placa con la imagen y la historia de Jerónima y Fernando ante el lugar en el que, en el año 2008, se recuperaron parte de sus cuerpos.

El vicepresidente de la Armh, Marco González, recordó que ambos represaliados cuentan desde 2009 con una calle con su nombre en la ciudad de León. «Es necesario recordar a todos los desaparecidos», apuntó González, que señaló que hoy se conmemora el día internacional contra las desapariciones forzosas, un problema que en España afecta a 140.000 familias.

Según recalcó el vicepresidente de la Armh, «en Ponferrada no hubo Guerra Civil, no hubo dos ejércitos, sino una resistencia cívica y popular a los golpistas», que llevaron a cabo «crímenes execrables» como el que acabó con la vida de Jerónima y Fernando. «El mejor homenaje que les podemos dar es que estos temas aparezcan en los libros de texto para que las generaciones futuras recuerden lo que sucedió en este país», afirmó.

En ese sentido, lamentó la falta de reparación a las víctimas por parte de las instituciones y criticó que esta página de la historia «se ha intentado esconder debajo de la alfombra». «Los derechos humanos no se subvencionan, se garantizan mediante una política de Estado fuerte», apuntó González, que advirtió contra el ascenso de la ultraderecha y el negacionismo del «holocausto que hubo en España».

Por último, el representante de la familia, Abel Arias, agradeció el gesto al Ayuntamiento y confió en que sirva como «homenaje a todas las víctimas». A la altura del número 340 de la avenida de Portugal, cerca del lugar en el que madre e hijo vieron como los falangistas les arrebataban la vida, un monolito recuerda desde hoy sus vidas.

El brutal asesinato de Jerónima y Fernando se produjo después de que los golpistas fueran incapaces de encontrar al padre, el sindicalista Isaac Cabo. Al pequeño Fernando lo asesinaron en un macabro juego de tiro al plato y a Jerónima la fusilaron estando embarazada de seis meses. Los cuerpos de ambos fueron abandonados y estuvieron tres días a la intemperie hasta que un hombre logró superar el miedo y los enterró.

Actuaciones sobre memoria histórica

Esta actuación nace a raíz de una petición que el grupo municipal Ponferrada en Común (PeC) registró durante el mandato pasado, secundada por otro ruego de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (Armh). Ramón recordó que durante el actual mandato se ha elaborado un mapa de los lugares de la memoria de la ciudad, se han instalado adoquines en memoria de los bercianos asesinados en los campos de concentración nazis y se ha llevado a cabo una exhumación en el cementerio de Fuentesnuevas.

Además, el Consistorio también ha rendido homenaje al último alcalde republicano, Francisco Puente Falagán, y ha instalado una estatua del escultor Amancio González en homenaje a los represaliados en el patio de la higuera del Museo del Bierzo. Entre las próximas actuaciones previstas, destacan las excavaciones en el antiguo cementerio del Carmen o la colocación de una nueva estatua de Amancio González en el alto de Montearenas.