Ponferrada se engalana para el tradicional 'Voto de Villa'

Imagen de la procesión en 2018./Carmen Ramos
Imagen de la procesión en 2018. / Carmen Ramos

El viernes 16 de agosto desde la Iglesia de San Pedro arranca el cortejo procesional con la imagen del santo que se recogerá en la Basílica de la Encina | La tradición se instauró en el siglo XVI

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Ponferrada se prepara para celebrar su tradicional 'Voto de Villa'. El viernes 16 de agosto a las 10:30 horas, los ponferradinos se darán cita en la Iglesia de San Pedro para iniciar la procesión que recalará en la Basílica de la Encina, donde se oficiará la tradicional misa.

La festividad de San Roque rememora el Voto de Villa desde el año 1600, y debido a una promesa de la corporación municipal como ofrenda por la supuesta intercesión del santo para erradicar la peste que asoló a la ciudad en 1576 y en 1599, contará con la presencia de los concejales ponferradinos de Infraestructuras, Carmen Doel, y de Movilidad, José Antonio Cartón, así como de otros representantes municipales.

Así pues, esta tradición ha perdurado hasta nuestros días, 419 años después. Por eso el viernes día 16 el Ayuntamiento de Ponferrada renovará el Voto de Villa, trasladando la imagen del santo de la iglesia de San Pedro a La Encina, donde se celebrará una Misa de Acción de Gracias. Luego se retorna a San Pedro y al finalizar la procesión se entregarán, como es tradición, las primeras uvas de la cosecha.

Una tradición del siglo XVI

Durante todo el siglo XVI la Villa de Ponferrada sufrió varios azotes de la tan temible peste negra. La más grave de las epidemias que azotaron a la ciudad se registró en 1576.

Para prevenirla, se cerraron puertas, postigos y callejos, montando guardia los vecinos día y noche para que no entrara ninguna persona con síntomas de la enfermedad.

A pesar de ello, en julio de aquel 1576 la peste entró en Ponferrada. Se abasteció a las boticas de medicinas para los pobres y se dieron dos ducados a dos barberos para que estuvieran dispuestos a sangrar y atender a los apestados.

A partir de septiembre, como la peste era muy virulenta y contagiosa, el Ayuntamiento acordó reunirse en la iglesia de Nuestra Señora de Vizbayo, en Otero y se optó por hacer rogativas con el fin de ahuyentar a la enfermedad, ya que nada humano la frenaba.

Y, efectivamente, los ruegos a San Roque, patrono de este 'negociado', dieron fruto, porque el 12 de noviembre de ese mismo año de 1576 ya se corrió un toro en la plaza de las Eras, celebrando el fin de la plaga, que había acabado con la vida de casi todos los vecinos de la calle del Rañadero.

En agradecimiento, la Villa de Ponferrada estableció el voto de San Roque, que se confirmó el 11 de agosto de 1578. A partir de 1600 se le dio formalidad municipal, jurada ante escribano.