La coordinadora del Museo de la Energía de Ponferrada, Concepción Fernández, y la directora del Museo Tecnológico del Vidrio de la Real Fábrica de Cristales, Paloma Pastor, en la inauguración de la muestra./

La coordinadora del Museo de la Energía de Ponferrada, Concepción Fernández, y la directora del Museo Tecnológico del Vidrio de la Real Fábrica de Cristales, Paloma Pastor, en la inauguración de la muestra.

El Museo de la Energía y la Real Fábrica de Cristales rinden homenaje al vidrio como «vehículo de luz»

La exposición 'El legado de una tradición' acerca al público la historia de la producción artesanal a través de una selección de piezas fabricadas en los hornos de la instalación segoviana

D. ÁLVAREZ Ponferrada

La coordinadora del Museo de la Energía de Ponferrada, Concepción Fernández, presentó este viernes la exposición 'El legado de una tradición', que trata de acercar al público la historia de la producción del vidrio a través de una selección de piezas fabricadas artesanalmente en los hornos de la Real Fábrica de Cristales de San Ildefonso (Segovia). Esta última muestra temporal del año, que se podrá visitar de forma gratuita hasta el 15 de enero, echa el cierre a las actividades organizadas por el museo con motivo del Año Internacional del Vidrio y se completará con una serie de talleres de decoración de vidrio, que se pondrán en marcha a partir del 13 noviembre, y con dos talleres de soplado de vidrio, que se celebrarán el 19 y el 20 de noviembre en la nave de calderas.

Durante la presentación de la exposición, la directora del Museo Tecnológico del Vidrio de la Real Fábrica de Cristales, Paloma Pastor, destacó el vínculo entre dos enclaves de patrimonio industrial como la antigua central térmica de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) y la manufactura real establecida en la provincia segoviana a mediados del siglo XVIII.

Al respecto, la muestra repasa «el pasado, el presente y el legado» de la Real Fábrica de Cristales y destaca el papel del vidrio como «vehículo de luz» en los candelabros, lámparas o espejos con los que las clases adineradas trataban de dotar de prestigio y suntuosidad a sus estancias. Jarras, copas o licoreras son otros de los objetos artesanales que se exponen como muestra de un oficio y unas técnicas de soplado nacidas en el siglo I antes de Cristo y que se encuentran «en peligro de extinción», subrayó Pastor.

Los esfuerzos por «proteger, salvaguardar y transmitir» esas técnicas culminaron el verano pasado con la declaración de las artesanías del vidrio como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial por parte del Ministerio de Cultura. Un expediente multinacional en el que también participan Francia, Alemania, República Checa, Hungría y Finlandia solicita ahora a la Unesco que estas artes se conviertan en BIC inmaterial de la Humanidad, explicó.