El portavoz municipal del PP, Marco Morala, junto a los ediles Lidia Coca y Carlos Cortina. / César Sánchez

Morala cree que el tripartito es un gobierno «fallido» por no poder mantener «sus propias expectativas»

Los populares piden cambios «responsables» en algunas Concejalías tras los «fracasos» en los contratos de la basura y el TUP

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

El PP en el Ayuntamiento de Ponferrada ha calificado al gobierno tripartito como «fallido» tras, a su juicio, haber fracasado en cumplir «sus propios expectativas» con respecto a dar solución a dos problemas enquistados en la capital berciana, los c ontratos de la basura y del transporte urbano. En ese sentido, el portavoz popular, Marco Morala, asegura que más que arreglar nada, el equipo de Gobierno «lo ha empeorado y ni siquiera estamos ante la habitual apatía para afrontar cómo arreglar las cosas que no funcionan, sino que han entrado en la autojustificación permanente para no mejorar estos servicios, cobrar más por ellos, rebajar el nivel de prestación y ya de paso buscar a quien echarle la culpa».

«Y dice el concejal que han asumido que la ciudad no va a estar limpia hasta que se resuelva el contrato. No cabe mayor despreocupación por el municipio, mayor desprecio al esfuerzo fiscal que hacen los ciudadanos pagando estos servicios, mayor reconocimiento de su incapacidad en la gestión. ¿Qué hubieran dicho en la oposición si semejantes manifestaciones las hubieran hecho anteriores equipos de gobierno?», se preguntan los populares en el Consistorio.

Además, consideran que el alcalde debe «exigirse responsabilidades» y hacer evaluación «de lo que no están haciendo bien, que es una innumerable lista de cosas», como, según Morala, demuestra el hecho de que «van constantemente por detrás de la oposición tratando de paliar lo que denunciamos». En ese sentido, cree que es el momento de cambiar al concejal, «porque un edil que acepta que la ciudad esté sucia, después de castigar el bolsillo de los ponferradinos con la nueva tasa de la basura, no está ni siquiera a la altura del alcalde más abandonado».