Rogelio, el acusado por un homicidio en Ponferrada, en su llegada a la Audiencia Provincial./Campillo

Rogelio, el acusado por un homicidio en Ponferrada, en su llegada a la Audiencia Provincial. / Campillo

«La intervención fue casi 'in fraganti'. En el piso solo él coincidía con la descripción de los testigos»

Los primeros agentes en llegar al lugar de los hechos coinciden en que el acusado aseguró que no había nadie más en el piso a pesar de tener a dos inquilinos que «estaban durmiendo profundamente» en el momento de su llegada al domicilio

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS León | Ponferrada

La segunda sesión de la vista oral del juicio contra un hombre acusado de homicidio en Ponferrada se ha celebrado este jueves en la Audiencia Provincial de León.

Un jurado popular trata de esclarecer si Rogelio, en la noche del 10 de marzo de 2021, tiró por la ventana a Rosa, compañera de éste, causándole la muerte.

El jefe de la UDEV de Ponferrada y los agentes que realizaron la primera intervención en el domicilio, «un minuto después de la llamada de los testigos», han prestado declaración asegurando que la llegada al bloque donde ocurrieron los hechos fue «casi in fraganti» y han coincidido en que la declaración aportada por los testigos presenciales «coincidía» con la del acusado.

Primeros en personarse

A su llegada pudieron comprobar cómo la mujer se encontraba en el suelo, en posición lateral y sangrando abundantemente por la cabeza. Junto a ella se encontraba un hombre que, junto con su mujer, pudieron presenciar los hechos.

Según recoge el atestado policial, minutos después de las 00:00 horas, la testigo pudo escuchar ruido y se asomó a la ventana. Allí vio, en el piso Primero Izquierda, a una mujer tumbada en el balcón que intentó entrar al domicilio sin conseguirlo. Según relató la vecina, «un hombre salió al balcón y la cogió en brazos hasta situarla sobre la barandilla». En ese momento despertó a su marido y éste vio como la mujer era precipitada desde una altura de cinco metros.

Llegada al domicilio

La descripción de la persona que se encontraba con Rosa -la mujer fallecida- en ese momento se ajustaba a un varón, fuerte, moreno, con pelo corto y de 1,70 metros. A ello sumaron que la prenda superior era de color roja.

Personados los agentes, y tras ser indicado el lugar donde habían tenido lugar los hechos, estos procedieron a acceder al domicilio en cuestión. Una vez en la puerta «tardaron unos cinco minutos en abrirnos». En el interior se encontraba Rogelio, el acusado, que iba en calzoncillos y con una camiseta oscura. Tras ser preguntado por quién había en la vivienda, el hombre aseguró que «solo estaban él y Rosa», pero tras las pesquisas policiales localizaron en una habitación, con la cerradura echada, a una pareja que «dormía profundamente» junto con un perro en transportín.

Descartado el otro inquilino

Una vez comprobado el aspecto de los tres moradores de la vivienda, los agentes «no tuvieron dudas» de que «solo una persona tenía esas características», las descritas por los dos testigos, tal y como afirmaron en la Audiencia. «Nadie oyó ruidos de abrir o cerrar puertas y estamos convencidos de que no había nadie más en el piso», reiteraron.

Sin embargo, la defensa ha abierto la hipótesis de que el otro inquilino, Aarón, hubiera sido el autor material del homicidio. La letrada del acusado recordó que mientras su cliente no cuenta con antecedentes «sobre Aarón había dos controles por violencia de género». Ante las insistentes preguntas de la abogada defensora, los agentes afirmaron que «era imposible» que el otro inquilino fuera el autor de los hechos.

La vista se reanudará este miércoles con pruebas periciales y terminará el jueves con las conclusiones y la última palabra del acusado antes de que el jurado popular se retire a deliberar.