Pedro Muñoz, exconcejal de CB en el Ayuntamiento de Ponferrada, está en libertad desde el mes de mayo. / bierzonoticias

La inexplicable dilación judicial del caso que sentará en el banquillo a Pedro Muñoz por intentar matar a Raquel Díaz en Toreno

Dos años y medio después de la presunta agresión a su exmujer, aún no se haya señalado la fecha del juicio al expolítico berciano, que se celebrará en la Audiencia provincial de León. Su exmujer ve injusto que ella esté «encerrada» en una residencia de mayores mientras el exconcejal de CB en Ponferrada disfruta de su libertad

Susana Martín
SUSANA MARTÍN

«Es que parece que soy yo la asesina y el otro la victima, porque él se puede mover libremente y yo estoy encerrada». Las palabras de impotencia son de Raquel Díaz, la abogada de Villablino de 46 años que declaró hace más de dos años que había sufrido una brutal agresión de su entonces marido, un espantoso episodio tras el que quedó parapléjica y con graves lesiones neurológicas.

Desde que ocurriera este terrible episodio en Toreno, el 27 de mayo de 2020, han transcurrido casi dos años y medio que Raquel Díaz ha sobrellevado en internamientos en centros sanitarios, el domicilio de su familia y hasta tres centros de mayores de distintos puntos de Castilla y León. Tras más de 28 meses de instrucción del caso, aún no se ha señalado la fecha para el juicio, que se celebrará en la Audiencia provincial de León.

«Los juzgados están muy saturados y la sobrecarga de trabajo es de sobra conocida, pero no se entiende que hayan estado más de dos años para instruir un caso de estas características»

«No es justo», dice la abogada a su familia, y comprenden la frustración de Raquel, que ha vivido la mayor parte de este tiempo «encerrada en una habitación» por motivos de seguridad, «el protocolo que siguen las víctimas de violencia de género es muy duro».

Ahora, en la tercera residencia donde vive, en otra provincia de la comunidad, la movilidad de Raquel ya no es tan restrictiva y se desplaza por el jardín o la cafetería cuando recibe visitas. «Es muy difícil de entender que ella esté encerrada y que ese hombre esté alegremente en la calle disfrutando de esa libertad de movimientos», cuenta un familiar muy cercano, que «qquiere confiar» en la justicia.

El presunto agresor puede moverse por la geografía española, a la espera del juicio que le sentará en el banquillo de los acusados ¿en 2023?

Cuando ocurrió lo que Muñoz calificó en su primera declaración como «un accidente» (en la segunda insistió en que «no sabe» qué le pudo ocurrir a Raquel), el presunto agresor acababa de jubilarse como enfermero de Psiquiatría del Hospital del Bierzo y era concejal del Ayuntamiento de Ponferrada, donde formaba parte del gobierno municipal junto al PSOE y Podemos.

Días después de la presunta agresión por la que Muñoz fue acusado por la Fiscalía de tentativa de homicidio y malos tratos habituales, entre otros delitos, el expolítico berciano -ha vestido hasta seis chaquetas en su larga carrera política- ingresó en la cárcel de Mansilla de las Mulas. El pasado 25 de mayo, tras pasar casi dos años en prisión preventiva, recuperó su libertad. Con unas medidas de vigilancia, el presunto agresor puede moverse por la geografía española, a la espera del juicio que le sentará en el banquillo de los acusados ¿en 2023?.

¿Tentativa de homicidio o de asesinato?

Los abogados de la acusación particular (uno representa a Raquel y asu hermano, otro a su hija) estudian trabajar juntos y unificar criterios, aunque aún no han decidido qué pedirán en su escrito de acusación. ¿Tentativa de homicidio, o de asesinato? En cualquier caso, son más los delitos que la propia Fiscalía le imputó cuando se llevó a cabo su detención (entre ellos, malos tratos habituales a su entonces mujer), motivo por el cual, tras instruirse el caso en el juzgado número 5 de Ponferrada -especializado en violencia sobre la mujer- la sentencia del juicio que se celebre en la Audiencia no dependerá de un jurado popular.

En el interior de la vivienda familiar de Toreno ocurrió la presunta agresión el 27 de mayo de 2022. / S.M

Con 41 mujeres asesinadas en lo que va de este año, más de 1.100 desde que empezaron a contabilizarse los casos de violencia machista, varios abogados de Ponferrada coinciden en destacar su extrañeza por los «retrasos inexplicables» con este caso. «Los juzgados están muy saturados y la sobrecarga de trabajo es de sobra conocida, pero no se entiende que hayan estado más de dos años para instruir un caso de estas características», opina una abogada berciana.

«Es muy difícil de entender que ella esté encerrada y que ese hombre esté alegremente en la calle disfrutando de esa libertad de movimientos», cuenta un familiar muy cercano

«Lo que no se entiende son los varios cambios de juez que ha sufrido este caso», señala otro abogado berciano.

De las decenas de testimonios recabados por este periódico sobre este caso, la gran mayoría de las fuentes prefieren que no se cite su nombre «para evitar problemas y poder hablar sin temores». Así, un veterano letrado del Bierzo, con despacho en Ponferrada desde hace décadas, considera que el funcionamiento de la justicia es a veces «de puñetera vergüenza. Y la primera vergüenza es que no se puede estar dos años para instruir un caso como este, y que transcurrido este tiempo el acusado salga a la calle porque termina la prisión preventiva, no tiene sentido».

Sobre si ven posible que alguien haya tenido algo que ver, por poder o influencias, con las dilaciones en este caso, los tres son tajantes: «No es que alguien haya interferido, es el puñetero funcionamiento de la justicia, porque un caso tan tremendo como este necesitaría continuidad, enganchar el tema y no soltarlo de unos a otros, porque la realidad es que es un despropósito.»

Cuenta un conocido que Muñoz «está confiado en que puede librar bien jurídicamente, porque dice que él no ha hecho nada, y por las lagunas que pueda tener Raquel»

Otra fuente consultada, un juez de León, reconoce que la saturación de los juzgados «afecta al caso y al desempeño de toda la justicia», pero reconoce que, aunque no ha estudiado en profundidad esta causa, «no se entiende que se prolongue tanto la instrucción y por consiguiente se retrase todo el proceso».

Santocildes: «Así están los juzgados de todo el país» Para el decano del Colegio de Abogados de León, Fernando Santocildes, la saturación que padecen los juzgados de León y Ponferrada «es reflejo de lo que hay en el conjunto de España». Según explica, la mayor parte de los juzgados y tribunales están afectados por una sobrecarga de trabajo que en el fondo es consecuencia de la falta de inversión en medios personales, en medios materiales y en la necesidad de crear juzgados que no se crean. «Y eso es lo que conlleva que, entrando en los juzgados un flujo de asuntos importante, haya que darles salida, y si se quiere llevar a cabo un enjuiciamiento riguroso y serio, lo que va provocando es un retraso en la tramitación, y evidentemente eso redunda en perjuicio de los ciudadanos, en perjuicio de las víctimas, en perjuicio de las personas acusadas e investigadas, porque siempre hemos dicho que una justicia tardía y una justicia con tanto retraso, pues en realidad no es justicia».

Cuando se celebre el juicio, una sala de tres magistrados tomará la decisión por mayoría, «una gran garantía de que haya justicia», señala un juez

En todo caso, retrasos del procedimiento judicial aparte, el oscurantismo y los silencios sobre este caso sigue siendo llamativo. Por ejemplo, aún son muchos los vecinos de Toreno -localidad donde ocurrieron los hechos- que no quieren decir ni una palabra sobre el caso, y muchísimos los que dicen temer «represalias del entorno de él, que sigue mandando mucho». «Siempre presume de tener amigos muy poderosos y nadie quiere lios, que está en la calle», cuenta una mujer que incluso compartió gobierno y partido con Muñoz durante sus años de mayorías en el pueblo.

Otra mujer de Toreno indica que, cuando salen a andar por la zona, «ya no nos acercamos hasta la 'casa de los horrores', por si acaso él anda por allí». (La llaman así porque perteneció al abuelo materno de Muñoz, Faustón Fernández, que presumía de haber matado y enterrado por la zona a 104 personas en la guerra civil).

- ¿Le ven por Toreno ahora?

- No sé decirte, al final del verano sí que estaba ahí, le veíamos por el pueblo con una mujer y recibía muchas visitas por las noches, que ese camino sólo lleva a su casa, y los veíamos pasar a toda velocidad.

En el entorno más próximo a Pedro Muñoz hay un mutismo absoluto. Cuenta un conocido que lo vio por última vez hace unas semanas y que «está confiado en que puede librar bien jurídicamente, porque dice que él no ha hecho nada, y por las lagunas que pueda tener Raquel a la hora de hacer su relato de los hechos», pero que el expolítico está «muy preocupado» por lo que pueda aparecer «en la prensa que él no controla».

- ¿A qué se refiere con lo de «la prensa que no controla»?

- Todos sabemos por aquí de quién es muy amigo Pedro

Muñoz, porque lo contaba él, han tenido negocios juntos en muchas etapas, han estado en las bodas de sus familias, se han tratado durante décadas, y eso explica que algunos medios de comunicación leoneses pasen de puntillas por un caso tan escandaloso. Hablé con él cuando acababa de salir de la cárcel y la prensa nacional sacó un domingo dos páginas con la foto del estado en que ha quedado Raquel (suplemento Crónica de grandes reportajes. El Mundo, 19 de junio de 2022). Me dijo que «le mataba» cómo estaban presentando el caso algunos medios, sí le noté afectado.

Tres magistrados en el juicio

Nadie se atreve a calcular una fecha aproximada para la celebración del juicio a Pedro Muñoz. Una sala de tres magistrados tomará la decisión por mayoría, «una gran garantía de que haya justicia», señala un juez consultado.

Aunque ninguna de las partes desvelará su estrategia en el juicio, la defensa de Muñoz mantiene que su cliente «no sabe lo que pasó» aquella noche del 27 de mayo de 2020 en la finca de Toreno. Señalan que él se considera inocente y que cree que la justicia no le ha tratado correctamente, «no entiende que le hayan tenido dos años en prisión si no ha hecho nada».

Las numerosas incógnitas del caso

Entre las numerosas incógnitas que encontrarán respuesta en el juicio, algunas tan comentadas en Ponferrada como por qué se retrasó tanto la detención de Pedro Muñoz cuando todos los indicios apuntaban a un presunto caso de violencia de género (los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 2020 y no se le detuvo hasta el 2 de junio), qué gestiones se hicieron en el lugar de los hechos hasta esa fecha, a quiénes llamó durante sus últimos días en libertad o quiénes y qué extrajeron de la vivienda habitual de la expareja en Santo Tomás de las Ollas.

Entre otros asuntos que deberán dilucidarse en la Audiencia provincial figuran también por qué la Policía científica halló tantos restos de sangre en el garaje y la vivienda de Toreno, o cómo es posible que en el Ayuntamiento de Ponferrada no conste ningún acta de visitas de los agentes al domicilio, pese a que son varias las personas que han declarado haberles visto allí, e incluso fueron algunos vecinos los que alertaron telefónicamente a la Policía Local de que escuchaban fuertes ruidos y supuestas estruendosas peleas en varias ocasiones. Si los agentes se personaron en la vivienda, ¿no deberían haber dejado constancia oficial de esos altercados, independientemente de la gravedad o de que la mujer no quisiese denunciar?

Respecto a una llamada que habría realizado Raquel Díaz al servicio de Emergencias del 112 meses antes de la presunta agresión de Toreno, también deberá aclararse desde dónde se realizó la llamada, cómo se zanjó esa alerta y si se iniciaron o no de oficio algunas investigaciones por presunta violencia de género. No hay constancia de ninguna denuncia previa de Raquel Díaz a su exmarido pero, dado que todas las llamadas al 112 quedan registradas, será interesante conocer si alguien de la Policía Local del Ayuntamiento de Ponferrada -y cuándo y por qué- frenó tras esa llamada de auxilio de la mujer una investigación de oficio.