El acusado, en la sala de la Audiencia Provincial este lunes. /Campillo

El acusado, en la sala de la Audiencia Provincial este lunes. / Campillo

La policía oyó al hombre acusado de arrojar a una mujer por el balcón: «No sé lo que pasó, se me cayó»

Fue en la madrugada del 10 de marzo de 2021 cuando la policía detenía a un hombre de 55 años en Ponferrada acusado de arrojar a su compañera de piso por un balcón, que falleció una hora más tarde

María Fernández
MARÍA FERNÁNDEZ León

«No sé lo que pasó, se me cayó». Esta frase fue la que oyó la policía murmurar al hombre acusado de tirar a su compañera de piso por un balcón en 2021 en Ponferrada. Una frase que el hombre pronunciaba para él mismo en las primeras horas de su detención, según ha señalado el fiscal, y que se contrapone a lo ocurrido en la primera sesión del juicio donde se ha declarado inocente ante un jurado popular.

El acusado ha comparecido en la Audiencia Provincial de León para someterse a juicio que se desarrollará en cuatro sesiones y por la misma pasarán testigos, peritos e investigadores de este caso.

El crimen

El Ministerio Fiscal pide una pena doce años de cárcel por el homicidio consumado de la mujer, de 63 años, y con la que el acusado convivía. No había relación sentimental entre ellos y sí una convivencia por 'acogimiento' del acusado sobre la víctima.

Tanto la acusación pública como el fiscal ha recordado que el 10 de marzo de 2021, a las doce y veinte de la noche, la mujer se encontraba en el balcón del número 22 de la calle Dos de Mayo de Ponferrada y que intentaba acceder a la vivida

Por encima de la barandilla

En el momento en el que la víctima intentaba retornar al interior de la vivienda fue el acusado quien la agarró con ambos brazos, la colocó por encima de la barandilla y acto seguido la arrojó a la calle. El traumatismo craneoencefálico de la caída provocó su fallecimiento una hora más tarde.

De ahí la petición de prisión a la que el Fiscal suma 10 años de libertad vigilada, con prohibición expresa de acercarse a la hija de la mujer y de residir en Ponferrada. Además le reclama costas judiciales, indemnización de 120.000 euros para la hija y los gastos sanitarios.

Convivencia

El acusado era el dueño de la casa en la que vivía él solo hasta que decidió acoger a la víctima, madrileña y sin recursos. Entre los dos compartían gastos aunque el acusado ha reiterado que la víctima no pagaba alquiler. «Por bueno, me ha pasado lo que me ha pasado» ha asegurado el acusado quien señala que es la cabeza de turco por ser el dueño.

Ambos se conocieron en el comedor del Hogar del Transeúnte de Ponferrada donde también conocieron a otra pareja que también vivía en el piso.

Según ha declarado el acusado, durante esa noche la víctima llegó borracha a casa y, ayudado por otra de las inquilinas, la metieron en la cama. Él se acostó y se levantó poco antes de la 01.00 horas a fumar un cigarro, momento en el que la policía llegó a su casa y fue detenido.

Según la acusación y el fiscal, tras una discusión la víctima quedó encerrada en el balcón y el acusado la tiró por la ventana. La policía asegura que, tras recibir la llamada de unos vecinos, llamaron a la puerta del inmueble del acusado que tardó en abrir y lo hizo vestido con un jersey aunque una de las testigos señala que llevaba otra ropa. Él acusado niega haberse cambiado de ropa y mantiene que él no fue el que arrojó a Rosa por el balcón.

La acusación asegura que era consciente de la acción

Según determinó la investigación, la fallecida y el supuesto homicida, que era el titular de la vivienda, no mantenían ningún tipo de relación sentimental, por lo que se descartó que se tratase de un caso de violencia machista.

Aunque durante la instrucción se aludió a que podría tener perturbadas sus facultades mentales y se barajó su ingreso en un centro psiquiátrico, la Fiscalía determinó finalmente que pese a que no tuviera intención directa de matar a la mujer el acusado sabía el alcance que podría tener su acción. En este punto