El saltamontes vuelve a funcionar en las fiestas de la Encina./E.Jiménez

El saltamontes vuelve a funcionar en las fiestas de la Encina. / E.Jiménez

Los feriantes llenan la Encina de diversión

Tras un año en blanco por la pandemia del COVID-19 los feriantes vuelven al trabajo en la capital berciana durante sus fiestas patronales

Esther Jiménez
ESTHER JIMÉNEZ

La pandemia del COVID-19 dejó un año blanco para muchos sectores que, poco a poco, han ido recuperando actividad. Uno de los más afectados fue el de los feriantes que incluso en este 2021 han trabajado a cuentagotas en las escasas fiestas patronales que se han celebrado a lo largo del año debido a las restricciones sanitarias.

Pero llegado septiembre, Ponferrada sí que ha querido recuperar la actividad en su recinto ferial con motivo de las Fiestas de la Encina. De este modo, los coches de choque, el saltamontes, la uve, el barco pirata, diferentes atracciones para los más pequeños y muchas tómbolas y puestos de comida han desembarcado en la capital berciana para llenar de música y diversión estas atípicas fiestas patronales.

Atípicas porque el recinto ferial se encuentra delimitado, lo mismo que las atracciones con zonas de entrada y salida y también hay geles hidroalcohólicos en cada uno de los puestos para que prime por encima de todo la seguridad.

Todo ello no ha impedido que decenas de ponferradinos se acercaran a disfrutar de las promociones, con 2 viajes por uno durante toda la jornada, en las que son las primeras fiestas tras la pandemia.