El doloroso silencio que deja la Guerra Civil

Alumnos de la California State University Moterey Bay recogen testimonios en zonas del Bierzo sobre la Guerra Civil y también trabajan con Cruz Roja analizando su servicio de Teleasistencia

Imagen de algunos de los estudiantes junto al vicerrector del Campus, el coordinador del programa y el vicepresidente de la ARMH./E.Jiménez
Imagen de algunos de los estudiantes junto al vicerrector del Campus, el coordinador del programa y el vicepresidente de la ARMH. / E.Jiménez
E.JIMÉNEZPonferrada

El Campus de Ponferrada acogió este viernes un acto en el que los alumnos de la California State University Monterey Bay han presentado los resultados del trabajo académico que han realizado en comunidades de la zona del Bierzo y en otras zonas de la provincia de León.

Los estudiantes han colaborado con la Cruz Roja y con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en lo que ha sido una oportunidad, según Juan José Gutiérrez, coodinador del grupo, «una oportunidad de capacitar a los estudiantes en la recogida de datos pero también para que se involucren y piensen qué papel podemos tener como ciudadanos globales y si es un concepto en el que se puede pensar en él en este momento».

De este modo, alumnos como Jenny Hernández pasó varios días en Ocero recogiendo el testimonio de sus habitantes, hablando con ellos sobre sus experiencias y cómo era la vida durante la Guerra Civil. Algunos de ellos le contaron que cuando tenían 7 años «escuchaban los gritos», pero otros, aún mucho tiempo después de la finalización de la dictadura franquista no querían hablar. «Hay muchos sentimiento, es muy doloroso y lo entiendo», apuntó la estudiante californiana.

Por otro lado, Vanesa Maiguiñia explicó que estuvo trabajando en Toreno, Sancedo y Priaranza del Bierzo, interactuando y haciendo entrevistas informales a sus ciudadanos. Luego, con los datos llegó a la conclusión que muchas de las personas que viven en esos pueblos no nacieron en ellos. También trabajó con la Cruz Roja en Boñar, recogiendo el testimonio de personas que se benefician de la Teleasistencia. Además, pudo conocer que la comunidad vivía antes de la agricultura y la minería y cómo el cierre de las minas «hizo que las personas jóvenes se fueran a las ciudades y las personas mayores se han quedado en sus casas y están siendo vulnerables por estas situaciones».

Con todo ello, Juan José Gutiérrez aseguró que ha sido una «experiencia transformadora», puesto que a los estudiantes «les abre mundo, historias, les hace ver la importancia de estar conectados más allá de nuestros mundos pequeños y nos hace sentir que de alguna manera podemos contribuir a cosas que están ocurriendo en otras partes del mundo».

Marco González, vicepresidente de la ARMH, destacó que para el colectivo también ha sido algo «muy productivo y emocionante ver cómo estudiantes del otro lado del charco han podido vivir el dolor que sienten las víctimas de la dictadura». Algunos de ellos estuvieron la pasada semana en Canseco, donde se emocionaron con el hijo de una de las víctimas «y por lo menos pueden transmitir ese dolor que es patente en España y además han podido ayudar en la investigación de esos casos».

Por último, todos agradecieron que la Universidad de León les haya dado esta oportunidad y esperan que se pueda repetir en años venideros.

 

Fotos