El Colegio de Podólogos se opone a un grado de esta especialidad en Ponferrada, que «no dispone del profesorado cualificado suficiente»

Campus de Ponferrada./
Campus de Ponferrada.

La institución colegial reclama una reunión a la consejera de Educación

ICALPonferrada

El Colegio de Podólogos de Castilla y León solicitó una reunión con la consejera de Educación, Rocío Lucas, para explicarle los motivos de su oposición y del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos al Grado de Podología que la Universidad de León ha comenzado a impartir en el campus de Ponferrada, «sin contar con clínica y con el profesorado suficiente y especializado en esta materia», según un comunicado.

La institución colegial exige una clínica podológica «equipada, con las instalaciones y tecnología necesarias, para garantizar una enseñanza de calidad». El Colegio alberga «muchas dudas» tanto por la cifra de licitación (400.000 euros), como por el plazo de finalización (diciembre de 2019, cuando las obras están sin comenzar). Por otro lado, los podólogos de Castilla y León piden a la Universidad que se contrate a profesionales de la Podología, al menos para impartir las asignaturas específicas, «algo que hasta ahora no ocurre».

Este inicio del curso «en precario» ha provocado que ni siquiera se haya cubierto la oferta de plazas existente: solo 23 de las 30, ya que muchos estudiantes han comprobado que el Colegio de Podólogos «tenía razón en sus críticas». Se registraron 193 preinscripciones, de las que solo 43 lo eran como primera opción (como había advertido el Colegio de Castilla y León que era frecuente); al parecer, solo 28 formalizaron su matrícula y aún menos, 23, han iniciado el curso.

Según el presidente de los podólogos castellanos y leoneses, José Luis Muñoz, «no es comprensible, ni en una Universidad privada ni mucho menos en una pública, que sin unas instalaciones completas y profesorado suficiente y específico se anime a los estudiantes a matricularse».

El Colegio se opuso a la implantación de este título y presentó, a través del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, siete alegaciones «que nunca tuvieron respuesta». En cualquier caso, «si el rector demuestra que la titulación se va a impartir con calidad, el Colegio de Castilla y León dejará de oponerse a la Universidad de León». «De lo contrario, seguirá informando a la población de quién miente y quién vende humo», afirmó el presidente del Colegio de Podólogos.