El Colegio de Podólogos se opone a implantación del grado en el Campus de Ponferrada

Campus de Ponferrada./
Campus de Ponferrada.

Considera que la decisión de la ULE va a afectar de forma negativa a futuros estudiantes, sus familias y sobre todo a los pacientes que «verán empeorado a medio plazo el servicio sanitario en esta área»

ELBIERZONOTICIASPonferada

El Colegio Oficial de Podólogos de Castilla y León (COPCYL) ha mostrado su total oposición a la que parece ya inevitable inclusión de estudios de Podología en el Campus de Ponferrada de la Universidad de León (ULE) para el próximo curso lectivo. Una decisión que ha sido tomada, a su juicio, «sin tener en cuenta el criterio de la comunidad de profesionales» y que «va a afectar negativamente a futuros estudiantes de Podología, sus familias y sobre todo a los pacientes que verán a medio plazo empeorado el servicio sanitario en esta área».

El colectivo asegura, en una nota de prensa, que los planes de la ULE pasarían porque los estudiantes realicen las prácticas -obligatorias para completar su currículo académico- en clínicas privadas de la provincia, aunque entre los profesionales colegiados leoneses reina la unanimidad en contra de que esto se lleve a cabo a corto plazo, «pues solo tiene por objetivo que la Universidad de León pudiera emitir títulos de Podología perjudicando a los estudiantes, profesionales del sector y pacientes». Por lo que ha calificado esta situación de «ocurrencia» y advierte a futuros estudiantes y sus familias que los profesionales de la provincia no van a participar de ella.

Por otro lado, la ULE anunció que en el futuro contará con una clínica universitaria de Podología, concretamente para los cursos 3º y 4º más o menos, pero hasta entonces, «lo que sabemos los profesionales colegiados es que la ULE no cesa en su empeño de que pongamos a su servicio nuestro tiempo, conocimiento, clínicas y pacientes para que pueda cumplimentar formalmente los créditos prácticos del currículo académico». Además, aunque finalmente se dispusiera de una clínica universitaria, la universidad debería, según el Colegio de Podólogos, aclarar a los estudiantes interesados cómo van a realizar las prácticas externas si no cuenta con la participación de los profesionales.

«La formación práctica en Podología no pasa solo por cumplimentar unos requisitos administrativos-académicos, sino por la formación integral en una clínica universitaria como la que tienen algunas universidades. Actualmente hay precariedad laboral debido a la saturación de profesionales por la baja demanda de servicios. Esto ha hecho bajar las matrículas en Podología, ya que los estudiantes saben que tras la carrera vienen años de incertidumbre; varias universidades privadas han dejado de impartir esta titulación y para las universidades, acometer unas infraestructuras adecuadas para una formación de calidad en Podología requieren una gran inversión y un enorme gasto de mantenimiento», apunta el presidente del organismo, José Luis Muñoz.

Con todo ello, el Colegio de Podólogos de Castilla y León considera «absurdo» el planteamiento de la ULE que, además, no ha querido contar con su opinión, «a no ser que lo que quiera esta universidad sea utilizar la Podología como reclamo publicitario en sus comunicaciones». Es más, creen que en el fondo es un ejemplo más de la «incomprensión» que sufre la Podología a nivel profesional, sanitario y académico.

De este modo, entienden que la única forma de que un proyecto de esta envergadura fuera de utilidad e interés general sería mediante una inversión que permita garantizar la calidad de una enseñanza superior. «Atendiendo a la baja demanda de la titulación, nos preguntamos si el coste que tiene para los ciudadanos de Castilla y León, tanto en inversión como en mantenimiento de infraestructuras, justifica elevar el gasto público en un momento como el actual, atendiendo a la insostenibilidad del grado en Podología en otras universidades».

 

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