Cobos: «La intervención permitirá abrir al público los recorridos de las rondas bajas y dotará al Castillo de mayor posibilidad de ser disfrutado»

El arquitecto redactor del Plan Director del Castillo de los Templarios, Fernando Cobos./CARMEN RAMOS
El arquitecto redactor del Plan Director del Castillo de los Templarios, Fernando Cobos. / CARMEN RAMOS

El arquitecto redactor del Plan Director del Castillo de los Templarios reconoce que las obras suponen «un reto» desde el punto de vista técnico y de la investigación «porque nunca sabemos lo que nos vamos a encontrar»

CARMEN RAMOSPonferrada

El arquitecto redactor del Plan Director del Castillo de los Templarios, Fernando Cobos, destacó que las obras de rehabilitación y puesta en valor del Castillo Viejo supone «la última gran fase de intervención» de la fortaleza templaria, que se redactó en el año 1994.

En este sentido explicó el nacimiento de esta parte de la fortaleza fijándola en el momento en el que el conjunto del recinto era la antigua ciudad de Ponferrada y los Castro construyeron en una pequeña esquina el Castillo Viejo que es el que va a ser objeto de la actuación. «Es una parte pequeña del gran Castillo de Ponferrada pero era la que nos quedaba por intervenir después de haber recuperado todas las rondas exteriores, todas las torres y todas las zonas del Palacio Viejo y el Palacio Nuevo del Conde», indicó.

Los trabajos consistirán en un desescombro y la excavación arqueólogica de la zona así como en la restauración y consolidación del muro norte «que tiene muchas capas, reformas y algunos hundimientos históricos», explicó Cobos, dado que en este momento «está en una situación bastante mala y es un muro precario y que tenemos que recuperar y consolidar», subrayó.

Las obras permitirán también habilitar los espacios y los recorridos por todas las torres que conforman el Castillo Viejo que son el Cubo Nuevo, el Cubo Viejo, la Torre del Homenaje Viejo y una más pequeña que es la Torre de los Reyes Católicos. «La intervención permitirá abrir al público todo este espacio, los recorridos de las rondas bajas que rodean la zona que hasta este momento estaban cerradas y cubiertas por la vegetación y va a dotar al castillo de mayor posibilidad de ser recorrido y de ser disfrutado, y vamos a ganar unos cuantos miles de metros más de espacio al público».

Desde el punto de vista técnico, el arquitecto redactor del Plan Director del Castillo de los Templarios reconoce que «las obras en el Castillo de Ponferrada son siempre un reto» teniendo en cuenta que se trata de «un Castillo muy complicado, muy complejo, muy delicado y muy inestable estructuralmente, que tiene, además, muchísimas reformas y daños de ruinas muy importantes», aseveró. Entiende, además, que suponen también un reto desde el punto de vista de la investigación «porque siempre conllevan una excavación de zonas que no se han excavado antes y no sabemos, podemos predecir más o menos pero esto no es una ciencia exacta y nunca sabemos lo que nos vamos a encontrar», concluyó.