La concejala de Cs, Teresa García Magaz.

Ciudadanos cree que se oculta «deliberadamente» las repercusiones que tendrá la Zona de Bajas Emisiones de Ponferrada

La concejala de la formación naranja Teresa García Magaz lamenta que se haga «una imposición en toda regla»

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

El Grupo Municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Ponferrada sospecha que existen «intenciones ocultas» en el proyecto para crear una Zona de Bajas Emisiones en el centro de Ponferrada. La edil liberal, Teresa García Magaz, defiende la necesidad de realizar las obras de reurbanización de las calles afectadas por la Zona de Bajas Emisiones, pero cree que el equipo de gobierno municipal «deliberadamente» oculta las repercusiones que dicho proyecto va a tener para los vecinos de Ponferrada.

«El alcalde, el socialista Olegario Ramón, ha evitado dar una respuesta a las cuestiones concretas formuladas por escrito, en dos ocasiones, por el Grupo de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Ponferrada», señala, y recuerda que si bien la creación de las ZBE ha venido impuesta por una ley estatal y europea, en dicha norma no se determina ni el emplazamiento ni la extensión de dichas zonas, y deben ser los ayuntamientos quienes determinen que calles se verán afectadas por estas restricciones.

«Desde Ciudadanos hemos denunciado que el gobierno municipal ha decidido unilateralmente y discrecionalmente que vías públicas verán restringido el acceso de vehículos y hacia donde se desvía la circulación, sin buscar un consenso con vecinos y sectores afectados, sin una información pública transparente y sin previsión de las alternativas necesarias para solucionar los problemas de tráfico que se van a generar en otras zonas de la ciudad. Se ha tratado de una imposición en toda regla, que además tendrá que gestionar una futura Corporación y un gobierno distinto», argumenta.

A juicio del partido naranja, detrás del proyecto de reurbanización de las calles de la zona de La Puebla afectadas, existe la intención clara de suprimir multitud de plazas de aparcamiento en superficie, además de restringir el acceso de forma radical a gran número de vehículos particulares, «lo que puede suponer un golpe demoledor para la actividad comercial y hostelera».

Por otro lado, consideran que esta medida va a contribuir a trasladar las emisiones y la contaminación a otros sectores de la ciudad que van a ver multiplicado exponencialmente el tráfico que ya soportan. «¿Se va a medir el nivel de emisiones y contaminación en las calles por las que se va a redirigir la circulación restringida de los vehículos más contaminantes en el centro? ¿O los vecinos de la zona alta, de las avenidas de la Libertad, del Bierzo o de Huertas del Sacramento no tienen derecho a la salud y al aire limpio?», se pregunta la edil.