El 'chute' de buen rollo del Planeta Sound: «Buscamos llenar Ponferrada de gente feliz y lo conseguimos»

Resumen del Planeta Sound. /PlanetaSound
Resumen del Planeta Sound. / PlanetaSound

Los organizadores del festival indie se muestran satisfecho por la acogida de la primera edición y, aunque aún es pronto para hablar del 2020, recuerdan que «el Planeta nació con vocación de continuar»

S. FERNÁNDEZLeón

Era un sueño que se hizo realidad. Y con el objetivo cumplido. Porque si había una vocación con la que nació el Planeta Sound esa era la de llenar Ponferrada de gente feliz.

No es de extrañar que las buenas sensaciones marquen la 'resaca' de la primera edición de este festival y que los turistas confíen ya en volver a pisar este nuevo planeta un año más.

Un deseo que aún está en órbita. Aunque eso sí, desde la organización recuerda que el Planeta Sounda nació con vocación de repetirse. «Nada me gustaría más», señala Ángel Escudero, director del festival.

Sin embargo, 24 horas después de que bajase el telón aún es pronto para confirmar una segunda edición. «Es complejo montar un festival de estas características, es mucho esfuerzo económico, físico y mental como para hacer las cosas a la ligera. Hay que pensarlo con calma, en frío».

En cualquier caso, desde la organización se muestran «muy contentos» por el resultado de esta primera edición, dado que no hubo ningún accidente y por ver Ponferrada, «nuestra ciudad llena de gente feliz. Era lo que buscábamos con el Planeta Sound».

Un festival en el que la música fue la excusa de ese fin de semana para potenciar la historia, gastronomía y en definitiva, el turismo de la capital de El Bierzo. Más de 5.000 personas se empararon de cultura y ocio durante todo el fin de semana, gracias a un evento que se vivió tanto dentro como fuera del estadio Colomán Trabado.

Con las plazas hoteleras rozando el 100% de ocupación, los turistas interestelares visitaron los museos de la ciudad, ocuparon los supermercados y las tiendas y disfrutaron de los conciertos que se hicieron la Plaza Fernando Miranda, el sábado; y el domingo en la plaza del Ayuntamiento, donde los hosteleros no daban abasto a servir bebida que compensara las altas temperaturas.

Jóvenes y no tan jóvenes venidos de numerosas partes de la geografía española disfrutaron del entorno que ofrece Ponferrada. Todo el mundo tenía cabida en este evento, adolescentes que ocuparon el camping, parejas de medina edad disfrutando de las catas de vino o familias que disfrutaban de los conciertos mientras sus hijos se divertían en el 'Planeta Kids' una zona habilitada para niños de tres a 12 años con actividades de teatro, danza, fabricación de instrumentos musicales, hinchables terrestres y acuáticos o una fiesta de la espuma.

Con los nervios y problemas de cualquier inicio daba el pistoletazo de salida este festival. El objetivo estaba marcado, dar un buen cobijo a la altura de bandas como Izal, Miss Caffeina, Zahara o Varry Brava.

Un lugar propicio para estos eventos facilitaba la tarea, la amplia explanada que tiene el estadio Colomán Trabado permitió vivir todas las sensaciones propias de un festival, disfrutar de los conciertos sin sufrir agobios, tirarse en el césped rodeado de amigos o disfrutar de la gastronomía gracias a las múltiples 'Food Truck'.

Todo el mundo tenía cabida, desde aquellos turistas que preferían disfrutar de un festival con tranquilidad, hasta los más seguidores que deseaban ver a su artista favorito a escasos centímetros. También hubo espacio para los problemas, las colas se hacían demasiado largas o el sonido fallaba por momentos en el concierto de Miss Caffeina, pero esos inconvenientes como vinieron se fueron y el sábado ya nadie recordaba estas trabas. Mikel Izal desde el escenario pedía clemencia para estos contratiempos «propios de su primera edición».

Este festival ha sido capaz de poner en el mapa musical a Ponferrada. La apuesta de bandas de reconocido nombre junto a jóvenes promesas de la música leonesa sirve para potenciar el talento de esta provincia.

Este festival es un evento a la altura del tiempo que vivimos que ha servido para dar vida a una de las zonas más castigada de la 'España vaciada'. La apuesta por este tipo de actividades tiene que ser una constante a tener en cuenta por parte de las instituciones públicas como modelo publicitario y potenciador de este enclave, siguiendo el ejemplo de otros puntos de Castilla y León como Aranda de Duero y su Sonorama, Palencia y su Palencia Sonora o Valladolid y su Conexión.

El Planeta Sound ha instalado las bases para asentar una civilización de interplanetarios, solo con esfuerzo, sacrificio y dinero se puede conseguir que este planeta no sufra la misma despoblación que el enclave que le da cobijo.