La directora del Museo de la Energía y el director de Ciuden durante la presentación de la declaración BIC de la antigua central de la MSP. / César Sánchez

La central de la MSP, ahora BIC, se postula como «nexo de unión» del patrimonio industrial minero

La antigua térmica ponferradina logra el reconocimiento de Bien de Interés Cultural, que ha llevado 8 años de duro trabajo

Esther Jiménez
ESTHER JIMÉNEZ Ponferrada

Con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) al conjunto histórico de la antigua central de la Minerosiderúrgica de Ponferrada (MSP), se abre la posibilidad de crear un «discurso histórico» que ponga en relieve la importancia de la extracción de carbón en las provincias de León y de Palencia durante los últimos cien años. Así lo cree el director de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), Arsenio Terrón, que considera que esta antigua central térmica podría ser «el nexo de unión, el punto central sobre el que pivote ese discurso de valorizar el patrimonio industrial minero que tenemos».

En ese sentido, Terrón apuntó que a lo largo del territorio existen multitud de muestras, desde el este de Palencia hasta llegar a Ponferrada, algunas en mejor estado de conservación que otras, «pero lo que tenemos que intentar es recrear una historia de tal forma que al visitante le demos la posibilidad de recorrerla toda ella». Desde la cuenca minera de Fabero, declarada BIC el pasado año, pasando por La Recuelga si se llegara a conservar, hasta llegar a La Pola de Gordón y Sabero para adentrase en Palencia. Todo ello unido a la importante biodiversidad de flora y fauna del eje subcantábrico y al románico palentino, lo que se convertiría en una atractivo para que los visitantes tuvieran la necesidad de recorrer todo el territorio.

«Es fundamental crear ese discurso y el territorio y los que moran en ese territorio lo entiendan como tal. No se trata de repetir la misma historia mil veces, que incluso en nuestro territorio sucede, un museo de la minería, otro museo de la minería, otro museo de la minería cuando lo bueno sería complementar actuaciones», apuntó el director de Ciuden que cree que se tienen que tomar decisiones en cuanto a qué patrimonio conservar. «En ese discurso, no se puede conservar todo porque no se tiene la capacidad económica para hacerlo pero lo que tampoco es lógico es que no conservando todo no conservemos nada», explicó, aludiendo a la detonación este jueves de las torres de la central de La Robla o al futuro de las de Compostilla en Cubillos del Sil.

«Carrera de fondo» para lograr la declaración BIC

Lo que sí que se ha conservado es la térmica de la MSP en la capital berciana, en la que se apostó por una rehabilitación ya bajo los estándares de Bien de Interés Cultural sin todavía serlo, algo que ha tardado ocho años en lograrse.

Pero la espera ha valido la pena y el reconocimiento al conjunto histórico se extiende también a todo el espacio del ahora Museo de la Energía, incluidos sus jardines, y destacando sobre todo esa restauración realizada.

Antigua central de la MSP, hoy Museo de la Energía. / César Sánchez

La declaración BIC afecta a la conservación del edificio y los anexos y permitirá el asesoramiento e intervención directos de los técnicos de Patrimonio y aunque si establece limitaciones en cuanto a las obras que se pueden realizar, no afecta al número de visitantes. «Hay que seguir unos estándares y siempre consultar con el Instituto Patrimonio Cultural Español el tipo de obra que vas a realizar y cómo la vas a realizar», explicó Yasodhara López, directora del museo.

En la actualidad no tienen ninguna actuación pendiente, aunque en el futuro les gustaría llevar a cabo la conservación de los hierros del interior de la central, «que ahora nos permite acceder a todos esos técnicos que tienen ya formados en este tipo de patrimonio para sus consultas o su intervención directa».

Futuro energético

Por otro lado, el director de Ciuden avanzó que continúan trabajando en los dos proyectos, de almacenamiento energético y de hidrógeno verde, encomendados por el Gobierno a través de la Unión Europea y aunque la fecha era 2023, se alargará debido a los retrasos sufridos por la entrega de suministros industriales.

Aún así, Terrón señaló que su intervención ayudará a buscar alternativas de generación eléctrica para no depender tanto del gas.