«El carbón se va a seguir utilizando en menor cantidad y solo en algunas industrias»

Imagen de los ponentes de las jornadas./
Imagen de los ponentes de las jornadas.

Una científica del Instituto Nacional del Carbón apunta que una de las alternativas al carbón es la oxicombustión, aunque necesita plantas completamente nuevas para su funcionamiento

E.JIMÉNEZPonferrada

Teresa Valdés-Solís, científica del Instituto Nacional del Carbón, asegura que este mineral se seguirá utilizando «pero en menor cantidad», solo en algunas industrias como por ejemplo las cementeras. Pero ve necesario implementar medidas de secuestro y captura de CO2 «para que el impacto de la utilización del carbón sobre el medio ambiente sea menor que en la actualidad», apuntó.

Es más, considera que las minas españolas «son de explotación difícil porque tienen vetas muy fracturadas y la mayor parte de los carbones que hay o son de bajo rango o tienen contaminantes asociados». Por eso cree que el proceso de oxicombustión tiene una ventaja «muy evidente» que es que «la corriente de CO2 que se genera en la combustión del carbón es limpia, con lo cual nos ahorramos una etapa muy importante en el proceso de captura porque ya tenemos una corriente de CO2 concentrada».

De este modo, es una de las alternativas que se está barajando para su desarrollo tecnológico, aunque el principal problema es que la oxicombustión necesita plantas completamente nuevas «porque las condiciones de funcionamiento son diferentes», indicó.

Teresa Valdés-Solís fue una de las participantes en las II Jornadas de Ciencia, Divulgación y Docencia que tienen lugar en el castillo de Ponferrada y que dan comienzo a los actos de la Noche Templaria. Coordinadas por el profesor10demates Sergio Barrio, pretenden acercar el conocimiento a todo el mundo, algo fundamental para que la gente tenga «espíritu crítico».

Con ello, Teresa Valdés-Solís habló sobre científicas a través de la tabla periódica; el matemático y bibliotecnólogo Ernesto García Camarero disertó sobre automatismos, algoritmos e inteligencia artificial; Daniel Pacheco ahondó en el humanismo farmacéutico; y la berciana Katia Prada mostró cómo divulgar la ciencia a través de la imagen.