El aventurero leonés Jesús Calleja se vistió de romano para celebrar el éxito de su misión en el Valle del Oza de Ponferrada. / Cuatro

Calleja en El Bierzo: «Esto para mí es magia»

El aventurero leonés moviliza a los vecinos de los pueblos del Valle del Oza de Ponferrada en su nueva misión en el programa de televisión 'Volando Voy' con el objetivo de recuperar cinco kilómetros de un antiguo canal romano que llevaba agua a Las Médulas para la extracción de oro entre San Clemente y San Adrián de Valdueza

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El aventurero leonés Jesús Calleja movilizó este miércoles en su programa de televisión 'Volando Voy' a los vecinos del Valle del Oza de Ponferrada en su nueva misión: recuperar cinco kilómetros de un antiguo canal romano utillizado por el imperio para llevar agua desde el Teleno hasta Las Médulas para la extracción de oro de la montaña.

Habitantes de Peñalba de Santiago, Montes de Valdueza, San Adrián y San Clemente de Valdueza, entre otros, se unieron codo con codo a la misión para desbrozar, limpiar y acondicionar el tramo de canales que une los pueblos de San Clemente y San Adrián de Valdueza sacando a la luz una obra de miles de años de historia.

El arqueólogo y el geólogo Brais Currás y Javier Fernández explicaron 'in situ' a Calleja la historia, el funcionamiento y la importancia de esta obra de ingeniería hidráulica impulsada por los romanos para llevar agua al paraje declarado Patrimonio de la Humanidad con la técnica 'Ruina Montium', que utilizaba la fuerza del agua para reventar parte de la montaña para la obtención del mineral.

Calleja reunió a los vecinos del Valle del Oza para recuperar cinco kilómetros de canales romanos. / Cuatro

En su nueva aventura, Calleja conoció a Santos, el alcalde de barrio de San Adrián e impulsor de la recuperación del pueblo que quedó abandonado tras una riada. También se acercó a la historia Nicolás de la Carrera y Calixta, una princesa nigeriana que, tras casarse en África, llevan nueve años viviendo en una antigua casa solariega en Villar de Barrios junto a sus tres hijos. De su mano recorrió el bosque terapéutico de la localidad. También su recorrido por El Bierzo llevó al aventurero leonés hasta Foncebadón donde el joven Giovanni D'agostino se quedó a vivir en el pueblo y montó su propia pizzería tras hacer el camino de Santiago.

Con todos ellos Calleja, que celebró el éxito de su misión vestido de romano, sobrevolando las montañas del Bierzo. Y con los Aquilianos, El Morredero y la Cabeza de la Yegua bajo sus pies reconoció que esta comarca, que atesora mil y un encantos, es para él «magia».