Concentración de la Asociación Feministas Bercianas ante el Ayuntamiento de Ponferrada.

La Asociación Feministas Bercianas exige al Ayuntamiento que el convenio con la Ponferradina incluya un protocolo frente a todas las formas de violencia machista

El colectivo presiona de nuevo al Ayuntamiento en la víspera del pleno que abordará la renovación del acuerdo con el club para la cesión del campo del Toralín tras el escándalo por el fichaje del futbolista Sergi Enrich, condenado por grabar a una mujer sin su consentimiento mientras mantenían relaciones sexuales

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

La Asociación Feministas Bercianas exige al Ayuntamiento que el convenio con la Ponferradina obligue al club a redactar un protocolo interno frente a todas las formas de violencia machista. De esta forma presiona de nuevo al Ayuntamiento en la víspera del pleno que se celebrará este viernes y que abordará la renovación del acuerdo con el club para la cesión del campo del Toralín tras el escándalo por el fichaje del futbolista Sergi Enrich, condenado por grabar a una mujer sin su consentimiento mientras mantenían relaciones sexuales.

El colectivo, que ha vuelto a remitir vía registro municipal una nueva instancia a la Alcaldía tras el silencio del tripartito ante el primero de sus escritos, recuerda que esta petición se basa en el propio código ético del club en el que se recoge el hecho de «blindar la imposibilidad de contratar en el futuro a ningún jugador acusado o condenado por delitos encuadrados en el marco de la violencia machista, independientemente de que sean o no reconocidos como lo que nuestro ordenamiento jurídico entiende por violencia de género e incluyendo por supuesto cualquier tipo de explotación, abuso o agresión sexual o por razón de sexo».

En este sentido, entienden que esta cláusula permitiría «arrojar perspectiva feminista al nuevo convenio de cesión de dicho espacio municipal a la SAD Ponferradina» y que «sumarían efectivamente en la lucha contra la violencia machista en nuestro municipio», añaden.

Con este movimiento, la Asociación Feministas Bercianas recuerda al equipo de gobierno ponferradino que permanecen atentas a sus movimientos y que esperan ser tomadas en cuenta. «Queremos creer que un equipo de Gobierno que se autoproclama progresista y feminista sabrá estar a la altura y establecerá tantas cláusulas sean necesarias para garantizar que los agresores machistas sean vetados de ahora en adelante del Club que, recordemos, recibe además más de 80.000 euros anuales de los fondos públicos del municipio», subraya.

A pesar del «linchamiento» en redes sociales al que aseguran fue sometido el colectivo el pasado septiembre al posicionarse públicamente respecto al controvertido fichaje, aseguran que se mantienen firmes en sus convicciones y reiteran que l o primordial siempre debe ser garantizar el bienestar de la víctima. «No estamos diciendo que este hombre tenga que verse vetado del mundo laboral de por vida, como hay quienes tratan de hacer creer. Pero una cosa sería que este tipo trabajase en una empresa cualquiera y otra que lo haga como futbolista, dado que esta última opción le coloca como personaje público y, por tanto, su víctima siempre estará expuesta y siempre correrá el riesgo de ser revictimizada a gran escala. Lo primero es la rehabilitación y el bienestar de la víctima. Por encima de todo y sin lugar a dudas. Y quien no sea capaz de comprenderlo es quien tiene el problema», insisten.

Recuerdan también que la resolución del caso Enrich «responde a un sesgo no sólo machista sino también de clase en la que los culpables han eludido gran parte de su responsabilidad y del proceso restaurativo gracias a su status y a sus posibilidades económicas».

Por último, desde la Asociación Feministas Bercianas agradecen al movimiento feminista de todo el Estado que se volcase con ellas al presentar esta iniciativa y recuerdan al equipo de gobierno de Ponferrada que «los ojos de las feministas de los distintos territorios estarán mañana puestos sobre ellos». «A falta de un mes escaso para el 25N, esperamos que nuestros representantes políticos no tengan la tremenda desfachatez de obviar las reivindicaciones de las mujeres y venir después a pasearse y a hacerse la foto cuando recordamos a las víctimas que el sistema, del que ellos son parte, desprotege», concluyen.