La Asociación de Latinoamericanos del Bierzo (Asolabier) denuncia acoso por parte del Ayuntamiento de Ponferrada e informa sobre los intentos de desalojo de su sede. / César Sánchez

La Asociación de Latinoamericanos del Bierzo se manifiesta el 4 de junio contra su desalojo de los bajos del Toralín

El colectivo denuncia «acoso político» por parte del Ayuntamiento y la edil de Participación Ciudadana asegura que son «ganas de enredar y confundir»

D. ÁLVAREZ / E.JIMÉNEZ Ponferrada

La Asociación de Latinoamericanos del Bierzo (Asolabier) se manifestará el próximo 4 de junio en protesta por la situación de «acoso político» de la que aseguran ser víctimas por parte de varias Concejalías del Ayuntamiento de Ponferrada. Según explicó la presidenta de este colectivo que agrupa a 160 familias de colombianos, venezolanos, ecuatorianos o dominicanos, Mery Daisy Morales, el Consistorio ordenó la expulsión y el desalojo de la asociación de los locales municipales situados en los bajos del estadio El Toralín. La marcha organizada por Asolabier partirá de la plaza Lazúrtegui a las 12 horas, avanzó Morales.

A la espera de recibir la orden judicial de desalojo, el Ayuntamiento ya ha retirado los muebles del local y ha dejado al colectivo sin la posibilidad de recibir donaciones del Banco de Alimentos del Sil (BAS), explicó Morales, que responsabilizó de la actual situación a la antigua presidenta, Guadalupe Suárez, a la que la asociación denunciará ante la Fiscalía por las presuntas «irregularidades» cometidas durante su mandato.

De manera paralela, los responsables de Asolabier denunciarán los «procedimientos irregulares» de las áreas municipales de Acción Social y Participación Ciudadana, en relación con la «mala gestión» de la subvención correspondiente al ejercicio 2020. Al respecto, Morales señaló que ella firmó y recibió la subvención en nombre de Asolabier, pese a que no constaba como presidenta en los registros municipales.

Comparecencia de los representantes de Asolabier. / César Sánchez

Según la actual presidenta, sus «discrepancias con la línea política de Podemos», formación que dirige ambas concejalías, está provocando un «trato discriminatorio» hacia la asociación, favoreciendo a otros colectivos. «El Ayuntamiento debería rectificar y hacer un estudio sensato del caso», apuntó Morales, que calificó la situación de «guerra sin sentido».

En esa línea, solicitó el apoyo de la sociedad berciana en la manifestación y recalcó que Asolabier es un colectivo sin ánimo de lucro que lleva a cabo una «labor transparente» en pro de las familias de inmigrantes. «¿Qué daño hacemos a la sociedad?», se preguntó la presidenta, que reclamó explicaciones a los responsables municipales sobre los motivos para someter a la asociación a esta «política vejatoria».

«Ganas de enredar y confundir»

Por su parte, la concejala de Participación Ciudadana, María Luisa Varela, tildó las acusaciones de Asolabier de «ganas de enredar y confundir con unas acusaciones infundadas» y destacó que son los técnicos, «con la ley en la mano, los que toman estas decisiones». «Debemos recordar que, según la convocatoria para regularizar y solicitar la cesión de estos locales, el criterio técnico prima sobre cualquier otra consideración subjetiva», insistió la edil, que subrayó que «a esta asociación se le ha requerido en más de una ocasión, tanto en tiempo como en forma, la documentación pertinente».

«No alcanzo a entender este lío»

Por su parte, el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, aseguró que «no alcanzo a entender este lío», con un enfrentamiento entre la anterior y la actual presidenta y explicó que «no se presentó la solicitud en plazo por la que dice ser la actual presidenta y por la que dice ser la anterior presidenta sí se presentó y se le requirió para que presentara documentación complementaria y no se presentó».

De este modo, el regidor cree que la resolución «era evidente» y defendió que todo el procedimiento «se ha hecho con arreglo a la normativa que lo establece». Además, «para más seguridad todavía se les va a requerir de nuevo para que en un número de días puedan retirar todas las cosas que tienen allí, aunque ya son conocedores de que lo tenían que haber hecho bastante tiempo».