Los arrastres del incendio de la Tebaida por las lluvias destrozan la playa fluvial del Oza en Toral de Merayo

Imagen de los arrastres que desvastaron la playa fluvial del río Oza en Toral de Merayo.

Alrededor de 150 toneladas de tierra, madera y piedras invadieron la zona de ocio, provocaron daños en dos casas e invadieron la carretera poniendo en jaque a los vecinos

CARMEN RAMOS Ponferrada

Los vecinos de Toral de Merayo respiran hoy aliviados después del tremendo susto que se llevaron a última hora de la tarde de ayer. Las fuertes lluvias provocadas por las tormentas que afectaron por la tarde a la comarca destrozaron la playa fluvial del Oza en la localidad que se vio invadida por 150 toneladas de tierra, piedras y madera procedente de los arrastres del incendio que calcinó casi 3.000 hectáreas la primavera de 2017 en la Tebaida berciana.

«El 99% de lo que ha pasado este verano es por culpa del señor o la señora que causó el fuego en Peñalba», lamentó el pedáneo Raúl García porque «todas las laderas que han ardido ahora evidentemente con esta cantidad de agua que ha caído no hay vegetación, no sostiene el terreno y dónde va pues al río», explicó.

El suceso puso en jaque a los vecinos que residen en las inmediaciones del río donde el agua llegó a par de casas e invadió también la carrera. «Hubo vecinos que se llevaron un susto grande pero afortunadamente no llegó a más», apuntó el president de la Junta Vecinal. Una situación inaudita que reconoce que «ni los más ancianos del lugar habían visto nunca nada semejante», subrayó.

El pueblo recupera poco a poco la normalidad después de que a las diez de la noche el Ayuntamiento de Ponferrada pusiera la situación en conocimiento de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil que envió de urgencia a la zona una máquina y un camión que se encargaron de realizaron labores de limpieza. Unas actuaciones que se prolongaron hasta las dos de la mañana a fin de dejar la zona limpia en previsión de nuevas lluvias.

Los arrastres del incendio de la Tebaida han causado también probleas en las pedanías de Valdefrancos y Montes de Valdueza, donde el barro ha vuelto a invadir las calles.

Contenido Patrocinado

Fotos