Protesta de los trabajadores de LM Windpower en Ponferrada. / E. Jiménez

CGT advierte que la Junta da un «cheque en blanco» a LM sin exigirle garantía de mantenimiento del empleo

El sindicato considera que el acuerdo alcanzado es un «negocio redondo» para la compañía que recibe el apoyo económico de la Junta y el Gobierno y que va a aplicar de igual manera los 351 despidos y la deslocalización de la plantilla

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

La sección sindical de CGT en la LM Windpower de Ponferrada advierte que la Junta ha dado un «cheque en blanco» a la empresa con el acuerdo alcanzado ya que en ningún caso exige una garantía de mantimiento del empleo en la fábrica de aerogeneradores de La Llanada ya que consolidará el despido de 351 trabajadores y materializará de igual manera la deslocalización de la plantilla.

En este sentido, el sindicato recuerda que no ha firmado el acuerdo dado que «no existe una garantía de traer nuevos modelos a la planta de Ponferrada. Lo único a lo que se comprometen es a hacer el trabajo que ya se presupone a una dirección de una fábrica». señalan. Todo ello a pesar de que la compañía manifieste su compromiso de «trabajar en la identificación y posible desarrollo de proyectos de innovación, sostenibilidad, y conceptos tecnológicos de futuro, de desarrollar inversiones ya comprometidas y futuras».

Desde CGT entienden, además, que el apoyo institucional del Gobierno y de la Junta «sólo compromete a las administraciones a aportar todos los recursos que la empresa necesite y cuando los necesite, pero no obliga a la empresa a nada, igual que ahora le ofrecieron ayuda desde las administraciones y no lo aceptaron». «Buenas intenciones pero ninguna garantía. Negocio redondo para LM que va a aplicar casi la totalidad de los despidos previstos por la empresa y se garantiza todo el apoyo económico de las administraciones para cuando lo necesite».

El sindicato no entiende como «una empresa que presenta beneficios se agarre a medidas traumáticas como las expuestas y no valoren otras medidas voluntarias y menos agresivas», apunta. De esta forma, «nos encontramos con personas que desean abandonar la empresa que no van a poder acogerse a las condiciones del acuerdo y muchas otras que no desean irse se a abandonar la fábrica», añaden.

También manifiestan su «indignación» con la clase política autonómico y estatal, que han salido mostrando su satisfacción «cuando estamos hablando de la pérdida de 351 puestos de trabajo y la deslocalización de parte de la plantilla». «Es bochornosa la actitud de las administraciones que dan un cheque en blanco a la empresa sin exigirle una mínima garantía de futuro para la planta de Ponferrada», concluye la CGT.