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Deportes
MONTAÑISMO
La adrenalina de la montaña
El corredor de la provincia Salvador Calvo explica las claves y el "boom" que este deporte ha sufrido en los últimos años
Corredores en una prueba de trial running.
Corredores en una prueba de trial running.
Daniel San Juan
30/08/2013
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Desde hace unos años en adelante, se ha puesto de moda el deporte de correr. Paseando por las ciudades podemos ver a decenas de personas corriendo por los parques, los paseos de los ríos, y hasta en el centro de la ciudad. Está claro que el "running", "futting", como se quiera llamar, es un ejercicio barato y saludable, por lo que no es extraño ver que desde hace unos años en adelante mucha gente se ha aficionado a practicarlo.

Uno se pone sus deportivas, su conjunto de deporte, con camiseta y pantalón transpirante, su cinta para el pelo o su gorra, conecta el reproductor de música, y a correr hasta que el cuerpo aguante. Pero hay mucha más gente que prefiere un mayor desafío, porque correr por ciudades o pistas se les ha quedado "pequeño", y estos son los corredores de montaña.

Esta modalidad de carrera, conocida como Trail running consiste en correr “fuera de pista”, por senderos de montaña, huellas, rastros o caminos secundarios, a través de montañas, cerros y montes, cruzando arroyos y ríos, con grandes trepadas y abruptas bajadas.

Se diferencia de los maratones y el senderismo en que por lo general se lleva a cabo en lugares más agrestes, muy a menudo en terrenos montañosos con grandes pendientes donde se asciende y desciende continuamente; por ello, tanto la naturaleza del terreno como el desnivel del recorrido, además de la distancia, son dos características fundamentales de un recorrido de trail running.

Pero actualmente, muchas de estas carreras no tienen la dureza ni la duración que las caracteriza, ya que mucha gente se lanza a realizarlas sin la preparación necesaria y por tanto las carreras de montaña se convierten en su mayoría en "carreras de monte", como expresa Salvador Calvo.

Salvador Calvo es corredor experto y profesional en este tipo de carreras, y tiene a sus espaldas cientos de kilómetros en pruebas de montaña, y otros cientos en pruebas de otro tipo. Para él la gran mayoría de carreras que suceden hoy en día son "más suaves, de monte". Esto, según explica el corredor, se debe al "boom" de este deporte, pero que debido a ello se ha perdido la "esencia de la carrera de montaña, con el riesgo y las bajadas técnicas".

Este "boom" que ha tenido este tipo de competición se debe a los atractivos que tienen este tipo de carreras. Según Salvador, él lo achaca a tres factores, las carreras de montaña no son tan agresivas como el asfalto, por lo que hay mucho menos desgaste y se aguanta más. El segundo, es que el ritmo no es monótono, sino que tienen  constantes cambios de velocidad, haciendo que en una parte vayas más rápido, y otra te la puedas tomar con calma sin perder mucho tiempo. Y el último de ellos, es el paisaje. Correr por montaña hace que se tengan unas vistas espectaculares que a mucha gente le gusta, y piensan que merece la pena el esfuerzo por disfrutar de ese escenario.

En cuanto al tipo de corredores, este deporte es relativamente nuevo, por lo que la profesionalización es relativamente nueva. Actualmente en España hay, más o menos, media docena de corredores asegura Salvador, y la gran mayoría vienen del atletismo, donde se tiende más "al volumen que a la intensidad" según Calvo, y en las carreras de montaña es más importante la intensidad, pero sobre todo la resistencia. Esto se debe a que hay carreras de una sola etapa, pero de muchos kilómetros. Según ha explicado el corredor cepedano, la carrera más larga es de 330 kilómetros, es decir, tres días seguidos corriendo por la montaña, y las más cortas son carreras de kilómetros verticales de 8 kilómetros, pero con un desnivel de 1000 metros, por lo que a pesar de su corto trayecto, siguen siendo carreras difíciles.

Para el corredor cepedano, la carrera de montaña más dura a la que se ha enfrentado, de momento, es en los Alpes, donde estuvo 70 horas corriendo para atravesar las montañas suizas, y recorriendo pasos de 3000 metros de altura. Todo un logro que no está exento de sus riesgos, y que no se puede lograr sin un entrenamiento adecuado.

Este tipo de carreras, como todos los deportes diría mucha gente, tiene sus riesgos, pero para Salvador, que ha competido en muchas carreras y ha visto de todo en ellas, "hay pocos riesgos, lo que más ocurre son las caídas". Aunque también expone que ciertos pasos de montaña son peligrosos, ya que en algunos tienes "una pared de roca a un lado, y una caída en vertical al otro", por lo que hay que tener sumo cuidado en esas zonas, y vigilar el ritmo al que se puede correr, aunque también asegura que el riesgo de estos pasos "es escaso".

Sin embargo, el mayor peligro de estas carreras de montaña en las que se puede llegar a una altitud de 3000 o más metros, es la hipotermia. El hecho de no ir bien preparado o abrigado hará que los corredores padezcan este mal, y como asegura Salvador, "la gran mayoría que han muerto ha sido por hipotermia".Pero sigue insisitiendo en que son "pocos casos".

Ahora este deporte mucho más conocido por todo el mundo se enfrenta a un problema, y es el filón que ven las empresas en ellos. Estas empresas organizan carreras sencillas, para que puedan competir cuanta más gente mejor, y desmitifican en cierto sentido la esencia de las carreras de montaña. " Son un negocio, las empresas buscan y patrocinan", asegura Salvador, que además añade que cuando empezó a practicar este deporte solo había una carrera, y ahora se celebran varias al mes.

Pero este filón también supone un revulsivo económico para las zonas montañosas, en su mayoría pueblos de pocos habitantes y de difícil acceso, por lo que se suele decir, que no hay mal que por bien no venga, y puede que este deporte reavive esas zonas.

Las vistas en este tipo de carreras son espectaculares.

Salvador Calvo durante una competición de carrera de montaña.

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