Colomán Trabado. / EFE

Colomán Trabado, mejor deportista leonés del siglo XX

Colomán Trabado: «Tengo la espinita clavada de Los Ángeles 1984, me lesioné cuando mejor estaba»

El atleta berciano, que tiene hasta 17 títulos nacionales de atletismo en su palmarés y un título europeo, será reconocido este viernes como mejor deportista leonés del siglo XX: «Es una sorpresa positiva y un recuerdo imborrable»

Dani González
DANI GONZÁLEZ León

Su nombre está en el libro dorado del deporte leonés y del atletismo nacional y, este viernes, culminará su palmarés con el galardón al mejor deportista leonés del siglo XX. Colomán Trabado ha sido distinguido por un grupo de veteranos periodistas de la provincia por su exitosa carrera, especialmente en la prueba de 800 metros, y ha conversado con leonoticias a horas de recibir esta distinción.

« Es algo anecdótico porque se lo podían haber dado a Emiliano Rodríguez, Roberto Castañón, Guillermo del Riego... Cualquiera podría haber sido el elegido», expresa Trabado, que reconoce que no se esperaba esta distinción, algo que ha sido «una sorpresa positivo, algo impresionante y que será un recuerdo imborrable».

Repasando su carrera, donde destacan hasta 17 títulos de campeón de España, la gran mayoría en la prueba de 800 metros, y medallas a nivel europeo en la prueba de 800 metros, con un título continental en 1983, se considera un referente del atletismo en la provincia en la década de los 80. « No me gusta ser vanidoso, pero ahí están los resultados».

Repaso a su carrera

Entre ellos, Trabado destaca ese campeonato de Europa en pista cubierta de 1983, pero siempre recuerda, afirma, el anterior, en 1982, cuando fue bronce. « Mi entrenador me dijo que este éxito había llegado un año tarde porque él esperaba que lo hubiera logrado en el campeonato anterior».

Presente en Juegos Olímpicos, es precisamente en esta cita, siempre especial, en la que se le quedó una espinita clavada. Fue en Los Ángeles 1984 donde, tras superar la primera serie, se lesionó. «Estaba en mi mejor momento de forma y me lesioné», lamenta.

Colomán Trabado posa con una de las medallas logradas en su carrera.

Galería. Colomán Trabado posa con una de las medallas logradas en su carrera. / EFE

Su pasión por el atletismo nació en su pueblo, Vega de Valcarce, donde su primer entrenador, José Arroyo, le inculcó los valores de «sacrificio, esfuerzo y respeto por el deporte» que le motivaron a ser atleta, aunque jugó también a fútbol, estando en las categorías inferiores de la SD Ponferradina en los años 70. «Si te gusta el deporte, te gustan todos los deportes. Ahora disfruto de la Deportiva, aunque sufro cuando pierde, como lo hice en su día del Elosúa o del Ademar. Hay equipos tremendos en la historia de la provincia y también entrenadores, como Manolo Cadenas», sostiene.

«El atletismo leonés goza de buena salud»

En esa variedad de grandes deportistas leoneses se acuerda de Lydia Valentín y su impresionante palmarés con tres medallas olímpicas: «Ha hecho un trabajo excepcional y lo está demostrando». También tiene palabras para otro berciano y ochocentista como Saúl Ordóñez, un «atleta excepcional, muy joven aún, pero cuyas marcas están entre las mejores a nivel mundial» o Nuria Lugueros, de la que destaca su reciente campeonato nacional de media maratón.

Es por eso que Trabado cree que el atletismo de la provincia goza de «buena salud», aunque pide un poco más de apoyo a las instituciones para que salgan más y más valores de primer nivel. Porque, destaca, el atletismo «no ha cambiado» pero sí todo lo que le rodea, como los métodos de entrenamiento o los cuidados al atleta. « En mi época no tenías fisio o médico, te preocupabas tú de tu dieta y de tu cuidado. Por eso, ahora hay más nivel, este deporte ha mejorado», ha señalado.

Por último, y volviendo al reconocimiento que recibirá este viernes, Colomán Trabado se considera un «privilegiado» que se siente reconocido tanto en El Bierzo, donde es hijo predilecto de Ponferrada y tiene unas instalaciones en la capital berciana y en su pueblo, Vega de Valcarce, con su nombre, como en toda la provincia. «Mi tierra me ha cuidado», finaliza.