La berciana Raquel Ruiz conquista Ourense

Imagen del automóvil de Raquel Ruiz./
Imagen del automóvil de Raquel Ruiz.

La piloto se sube al primer escalón del pódium en la categoría R2

ELBIERZONOTICIASPonferrada

A sus 24 años, la berciana Raquel Ruiz ya cuenta con una dilatada experiencia en el mundo del automovilismo registrando en el casillero más de un centenar de competiciones a sus espaldas donde cabe destacar su «triplete» en el Campeonato de España de Copilotos Junior.

Actualmente está inmersa en diversos campeonatos en las Islas Canarias, Castilla y León o Asturias, entre otros, y el pasado fin de semana se desplazó hasta la provincia de Ourense para afrontar la cuarta cita del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto, la edición 52 del Rallye Ourense – Ourense Termal - junto al asturiano Ignacio Braña.

Una prueba donde la climatología fue la protagonista en la primera etapa del viernes con el agua presente esporádicamente, complicando la monta de neumáticos. Por delante, los tramos de Esgos (15,28 kilómetros) y el ya conocido Cañón de Sil (22,21 kilómetros), donde el equipo Alvemaco Sport arriesgaba en un compuesto nada favorable teniendo un pequeño susto en la primera pasada por el Cañón de Sil, en el cual, perdían un tiempo valioso de cara a la clasificación.

Finalizado el primer día de competición segundos de la categoría R2 y vigésimo sextos de la general, el orden de salida para la siguiente etapa no beneficiaba para nada al equipo astur-leonés, perjudicándoles la decisión de los comisarios deportivos y relegándolos a la cuadragésima octava posición.

Un largo día por delante con un total de cien kilómetros cronometrados repartidos entre los novedosos tramos de Vilar de Condes (13,45 kilómetros), Beresmo (11,33 kilómetros) y Carballiño (26,05 kilómetros) el equipo decidía afrontar el día con un ritmo seguro sin riesgos por la dureza y desconocimiento del recorrido.

El tiempo respecto al primer clasificado era cada vez más, perjudicados por el orden de salida, pero un fallo mecánico del rival hacia que Braña-Ruiz escalase hasta la primera posición de la R2.

Una gran ventaja sobre el segundo clasificado hacía bajar el ritmo en carrera y reservar la mecánica teniendo como objetivo recorrer los últimos kilómetros y celebrar por fin la primera victoria de la categoría R2.