Villafranca del Bierzo se convierte en una parada obligatoria en el Camino de Santago con su encuentro internacional de artistas.

Villafranca del Bierzo y su encuentro internacional de artistas, parada obligatoria en el Camino

Una delegación del proyecto Europeo Ruritage, acompañaba al británico Ralph Lister, quien llegaba dispuesto a conocer in situ la experiencia del itinerario y la vida y las iniciativas que han ido surgiendo a su alrededor

Leonoticias
LEONOTICIAS Villafranca del Bierzo

El Camino de Santiago a su paso por Castilla y León recibía esta semana una visita muy especial. Una delegación del proyecto Europeo Ruritage, acompañaba al británico Ralph Lister, quien llegaba dispuesto a conocer in situ la experiencia del itinerario y la vida y las iniciativas que han ido surgiendo a su alrededor.

«No se trataba solo de recorrer el Camino – explica Joaquín García, coordinador del proyecto RURITAGE en la Fundación – sino de que pudiese establecer contactos e intercambiar experiencias con representantes institucionales y agentes del territorio». Y, así lo hizo, en cada una de las localidades visitadas pudo charlar tanto con empresarios, párrocos, técnicos de turismo o representantes de asociaciones y grupos de acción local vinculados al Camino.

Villafranca del Bierzo, LaMayaLab

El Camino les llevó hasta Villafranca del Bierzo, con Irene García-Inés, responsable de LaMayaLab, donde se estaba desarrollando un encuentro internacional de artistas en torno a un proyecto que busca una conexión más directa entre la producción artística y la sociedad a la que sirven. Algo que impresionó y emocionó a partes iguales tanto al equipo de Ruritage, como a nuestro peregrino internacional, cuyo viaje terminó en León, tras una parada, casi obligada, en la Cruz del Ferro, donde los peregrinos depositan una piedra que simboliza aquellas cargas de las que desean desprenderse, deseos no cumplidos o sencillamente testigo de su paso.

Castrojeriz y su vinculación a Brujas

Así, por ejemplo, en Castrojeriz, de la mano de Eduardo Francés, antiguo presidente del Grupo de Acción Local ADECO Camino y junto a Enrique Alonso, párroco de San Juan, pudo visitar el templo y descubrir la historia que vincula la localidad burgalesa con Brujas, a través del comercio de lana. También se asomó a la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, centro de interpretación del Camino y, cómo no, vivió la experiencia de un peregrino en el albergue de San Antón, charlando, además con su propietario, Ovidio Campo y conociendo a algunos peregrinos y hospitaleros.

Amayuelas de Abajo, un «pueblo escuela» en el Camino

Otra de las paradas fue Amayuelas de Abajo, para encontrarse con Melitón López Martín, uno de los responsables del desarrollo del «pueblo escuela», sede del C.I.F.A.E.S. (Centro de Investigación y Formación en Actividades Económicas Sostenibles). Una iniciativa que ha generado distintas actividades y empresas como un albergue con 40 plazas; aulas de formación en oficios tradicionales como agricultura, artesanía o construcción; cocina industrial y servicio de catering; ganadería y agricultura ecológica y biológica; rehabilitación arquitectónica de casas, bodegas, lagares, palomares y fuentes e, incluso, una planta de compostaje, distintas instalaciones de energía solar o un horno de pan integral.

En Villovieco, junto a José Antonio Perrino, gerente del monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes, pudieron vivir y sentir en primera persona, una fiesta tradicional.