Los vecinos del Barco de Valdeorras dan la espalda a la Iglesia para exigir la vuelta del cura apartado por pederastia en León

El obispo de Astorga. /leonoticias
El obispo de Astorga. / leonoticias

Los vecinos inician una recogida de firmas y dejan de asistir a misa mientras los catequistas dejan de impartir clases a los niños para exigir que regrese al municipio Ángel Sánchez Cao, acusado por abusos sexuales durante su etapa de tutor en el Seminario Menor de La Bañeza

A.C. Astorga

Dos días después de que la Diócesis de Astorga comunicase la retirada de servicio Ángel Sánchez Cao por abusos sexuales durante su etapa en el Seminario Menor de La Bañeza, los feligreses de la parroquia de Veigamuíños, en el municipio del Barco de Valdeorras han iniciado una campaña para que regrese su párroco.

Y lo han hecho a través de una recogida de firmas y la 'huelga' de una veintena de catequistas que se han negado a impartir catequesis al centenar de niños inscritos en la parroquia como repulsa ante la decisión del obispo de Astorga, según desvela el diario La Región

El motivo es que, según aseguran, nunca han sido testigo de los comportamientos o queja similar a los hechos relatados en las dos denuncias que pesan sobre el cura Sánchez Cao y que han sido determinantes para su retirada provisional del servicio.

Pero los feligreses de Arcos y Veigamuíños han ido más allá y no han asistido a misa el día 1 de enero y ya han advertido, según señala el diario gallego, que tampoco lo harán el próximo 6 de enero. Es más, han remitido ya una carta a la Diócesis de Astorga advirtiendo de que no dan crédito a la situación actual.

Denuncia «fundada»

Precisamente, en la tarde del 1 de enero la Diócesis de Astorga comunicaba a los medios de comunicación la decisión de retirar a Sánchez Cao sobre el que pesaba una investigación tras la denuncia interpuesta por el exseminarista Emiliano Álvarez. Una investigación que, hasta la fecha, se mantenía bajo secreto pontificio.

Sin embargo, una segunda denuncia «fundada» empujó al Obispado de Astorga a retirarle del servicio. Una noticia ante la que han reaccionado con sorpresa pero sobre todo con enfado los vecinos.

Según han advertido, entiende excesivas las medidas y generar una total indefensión por parte del sacerdote, sobre el que destacan siempre su buen hacer durante sus más de cuatro décadas de actividad.

En su comunicado, la Diócesis de Astorga, que además le impone la prohibición de mantener contacto con menores y con la presunta víctima, asegura que la decisión se toma en base de «garantizar la libertad y el buen desarrollo de dicha investigación». El obispo ha insistido también a través del comunicado que se trata de «medidas provisionales» y que en ningún caso «prejuzgan la culpabilidad o inocencia del demandado».

«Dejar la cobardía y denunciar»

Para Emiliano Álvarez, la primera víctima que destapó los presuntos abusos de Sánchez Cao, mostró su satisfacción por la decisión de la Diócesis aunque lamentó que haya tenido que ser una segunda víctima la que diese validez a su relato, lamentando sentirse como una víctima de segunda.

Es más, para Álvarez su relato nunca tuvo credibilidad por su «mala vida», marcada por las drogas y los intentos de suicidios, a la que se vio abocada tras sufrir los abusos con apenas 12 años. Ahora confía en que finalmente se haga justicia, para lo que pide al resto de las víctimas a dejar la cobardía que les inundó porque eran niños y denunciar.

 

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