Una serie de desprendimientos en la carretera deja aisladas las localidades de Valseco y Salientes

Imagen del pueblo de Salientes. /
Imagen del pueblo de Salientes.

Los técnicos de Diputación evalúan las posibles soluciones tras habilitar un desvío provisional en la zona

ICAL

La fuerte tormenta de lluvia y granizo caída en la tarde de ayer sobre la comarca del Bierzo provocó una «multitud de desprendimientos» en la carretera que une el núcleo del municipio de Palacios del Sil con las localidades de Valseco y Salientes, lo que provocó que ambas poblaciones hayan quedado aisladas, según explicó hoy el alcalde, Roberto Fernández. Operarios municipales y técnicos de la Diputación de León trabajaron hasta la madrugada para habilitar un desvío provisional por el monte, sólo transitable para vehículos todoterreno.

Gracias a ese vial de emergencia, los vecinos que los solicitaron, así como los visitantes que pasaban el fin de semana en alguna de las dos localidades pudieron ser evacuados en vehículos municipales o en los coches de sus propios familiares hasta el núcleo del municipio. La fuerte tormenta, que empezó sobre las 17 horas, «se llevó por delante la carretera hasta el embalse de Matalavilla», explicó Fernández, que aseguró que el tramo afectado tiene una longitud cercana a los dos kilómetros.

En el lugar de los desprendimientos, las máquinas trabajaban hoy desde primera hora para reparar los daños en la carretera mientras los técnicos de la institución provincial evalúan las posibles soluciones definitivas a un problema que requerirá de una «obra importante» para solucionarse, avanzó el regidor.

Vega de Espinareda

Otro de los puntos de la comarca donde la tormenta se dejó sentir con especial virulencia fue Vega de Espinareda, municipio en el que la fuerte granizada caída durante la tarde del domingo dejó tras de sí inundaciones en calles, locales y garajes de las zonas más bajas del pueblo, según explicó hoy el alcalde, Santiago Rodríguez. La tormenta también provocó entradas de agua en algunas casas y anegó el aparcamiento subterráneo de la plaza del Ayuntamiento, dañando algunos de los coches estacionados.

«Todavía quedan montones de granizo en muchos sitios, imagino que a media mañana desaparecerán», explicó hoy Rodríguez para dar una dimensión de la «espectacular» granizada caída sobre la villa. Más allá de las inundaciones, la tormenta también obligó a suspender los fuegos artificiales previstos con motivo de las fiestas locales y provocó el corte, durante unas tres horas, de la carretera que une el municipio con Fabero, a causa de la caída de un chopo en la vía.

 

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