'Le Seigneur de Bembibre', en la Real Academia Española

De izqda. a dcha: Jaime Gil-Robles y Valentín Carrera entregan Le Seigneur de Bembibre al director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, en compañía de Luis Mateo Díez y José María Merino./RAE
De izqda. a dcha: Jaime Gil-Robles y Valentín Carrera entregan Le Seigneur de Bembibre al director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, en compañía de Luis Mateo Díez y José María Merino. / RAE

Los académicos leoneses Luis Mateo Díez y José María Merino completan la entrega de la Biblioteca Gil y Carrasco a la RAE con la entrega del primer ejemplar de la edición en francés de la obra de Enrique Gil y Carrasco

ELBIERZONOTICIASPonferrada

Los académicos leoneses Luis Mateo Díez y José María Merino apadrinaron la entrada póstuma de Enrique Gil y Carrasco en la Real Academia Española, con la entrega del primer ejemplar de la edición en francés 'Le Seigneur de Bembibre'. La recepción tuvo lugar, bajo un retrato del duque de Rivas, buen amigo de Gil, en el despacho del director de la RAE, el jurista e historiador Santiago Muñoz Machado.

Con esta entrega —realizada por Valentín Carrera, como editor y director de Biblioteca Gil y Carrasco; y Jaime Gil-Robles, sobrino tataranieto del poeta villafranquino—, la Real Academia Española tiene ya en su biblioteca la colección completa de las obras de Enrique Gil y Carrasco. En 2016, con ocasión del II Centenario del nacimiento de Gil, la RAE recibió los diez primeros volúmenes de la Biblioteca Gil y Carrasco, a los que en 2018 se añadió la edición en inglés, The Lord of Bembibre, traducida por Alonso Carnicer.

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En nombre de la RAE, Santiago Muñoz Machado acogió entre admirado y sorprendido el hermoso volumen en francés —traducido por Jean-Louis Picoche e ilustrado con láminas de Juan Carlos Mestre— y escuchó con mucho interés sabrosos detalles sobre la vida y obra de Gil, nuestro primer escritor europeo, aunque sigue siendo un gran desconocido: «Si no hubiera encontrado la muerte tan temprana en Berlín, Enrique Gil tendría un retrato y un busto en esta Academia», comentaron al unísono Luis Mateo y Merino, con el guiño cómplice de Santiago Muñoz.

«Todo Enrique Gil al fin en la RAE, la casa que le corresponde por derecho natural, y fraternalmente acompañado por los embajadores leoneses en el Parnaso, Díez y Merino. Misión cumplida», agradecieron Jaime Gil-Robles y Valentín Carrera. «Y toda la obra de Gil digitalizada para leer en la tablet o el móvil con un clic —explicó el editor, a preguntas del director de la RAE—. Doce ebooks que se pueden descargar gratis en la web del Ayuntamiento de Bembibre y en el portal de la Universidad de León».

Tras la recepción, la embajada literaria visitó el palacio de la RAE guiada por los académicos leoneses, y los asistentes se fotografiaron en el salón noble, bajo el lema de la Academia, para dejar testimonio de que, a partir de ahora, el berciano Enrique Gil también «limpia, fija y da esplendor».